La Justicia condenó ayer por la tarde a 8 años y 6 meses de prisión a Pablo Emiliano Yáñez, el joven de 26 años que fue señalado como quien atropelló y mató a Tomás Trossero (19) el 30 de octubre del 2010 en Luján. El tribunal de la Tercera Cámara del Crimen le prohibió manejar durante 10 años. El imputado seguirá con prisión domiciliaria hasta que la sentencia quede firme. “Queremos que este fallo sea un ejemplo para la sociedad”, dijo, entre lágrimas, el padre de Tomás, Augusto, tras el fallo condenatorio. El juicio por la muerte de Trossero marca un antecedente importante en términos legales en referencia a accidentes viales, ya que la mayoría de estos son calificados como homicidio culposo.
Sin embargo, la sentencia por la muerte del joven músico fue “un caso ejemplificador”, como explicó ayer la propia familia de Tomás. El proceso oral comenzó la semana pasada con las declaraciones de testigos, policías y peritos que trabajaron el día del accidente. Ayer por la mañana se desarrollaron los alegatos de las partes, y la fiscalía, representada por Juan Ticheli, había solicitado 10 años de cárcel para Yáñez.
El magistrado se basó para solicitar esa pena en que la mayoría de los testigos presenciales del siniestro vial declaró haber visto un auto negro, que cruzaban la doble línea amarilla y atropellaba a Tomás Trossero en el carril contrario. Esos mismos declarantes dijeron antes las partes que quien estaba al frente del volante del Chevrolet Astra Negro era el joven ayer condenado. Este fue uno de los puntos clave del proceso, debido a que la defensa, a cargo de Pablo Cazabán, presentó un testigo que aseguró que una joven manejaba el rodado. Sin embargo, la prueba se cayó debido a que esta chica nunca declaró en el juicio.
Los abogados que representaban a la familia de Trossero, Estacio Cremaschi y Gerónimo Mateo, coincidieron con el fiscal en cuanto a la cantidad de años para la inhabilitación para conducir pero solicitaron que la condena a prisión sea de 12 años. Al turno de la defensa, Cazabán pidió que se absuelva al imputado por el beneficio de la duda, ya que, a su criterio, no se había comprobado durante el debate que su cliente era el conductor del joven de 26 años.
Después de los alegatos, la presidenta del tribunal, Laura Guajardo, ordenó un cuarto intermedio hasta las 18, hora en que se ventiló la parte resolutiva de la sentencia. De esta manera, los jueces condenaron a Yáñez, y la familia Trossero se mostró conforme con el fallo. Yañez, de todas formas, no irá a prisión y seguirá con un régimen de detención domiciliaria hasta que la sentencia quede firme.
Tras el fallo, el padre de Tomás destacó: “Agradezco a mis abogados y a la Justicia porque es un paso más para su credibilidad. Es un ejemplo para ustedes (en referencia a la sociedad) para que no haya más Tomás”, resaltó. Y siguió: “Ayer fui a su tumba pero a Tomás no lo recupero nunca más. Lo recordé todos los días como un ángel”, señaló, entre lágrimas, el hombre. “El que sale en un auto tiene que saber que sale con un arma y que somos responsables de nuestros actos”, concluyó.
Teresa, la madre del joven muerto, expresó: “Agradezco a los que me acompañaron siempre. Mi hijo era un chico honesto y sincero”. Mientras se abrazaba a sus familiares, dijo en referencia a Yáñez: “No tuvo reparo en lo que hizo, necesitó mentir para salvarse”. En tanto, uno de los abogados de la familia Trossero, Gerónimo Mateo, señaló que “esto sirva como prevención para que no ocurran otros hechos con características similares”.
Por último, Cazabán sostuvo: “Sería una irresponsabilidad de mi parte dar una opinión sobre el fallo sin conocer los fundamentos en que se basaron los jueces”. Tomás Trossero fue atropellado el 30 de octubre del 2010, cuando se bajó de un colectivo en Sáenz Peña y Guiñazú. Fue arrollado por un Chevrolet Astra negro, que intentó sobrepasar a un Ford K. Trossero fue llevado al hospital, donde murió.
