Fotos ilustrativas.

El Gobierno nacional introdujo cambios importantes en el funcionamiento de los seguros de salud y que impactarán tanto en los pacientes como en las compañías aseguradoras. Las modificaciones se basan en la continuidad de los tratamientos médicos en curso y el tratamiento de las enfermedades preexistentes al momento de contratar una cobertura.

Uno de los cambios más relevantes establece que las aseguradoras deberán garantizar la atención de los afiliados que ya se encuentren bajo tratamiento médico o cuenten con un diagnóstico confirmado, incluso, si se producen modificaciones en la red de prestadores.

De esta manera, las empresas no podrán interrumpir ni dificultar el acceso a la atención por cambios internos que afecten clínicas, centros médicos o profesionales incluidos dentro de la cobertura contratada.

La medida busca brindar mayor seguridad a pacientes que requieren asistencia continua, especialmente en casos de enfermedades oncológicas, tratamientos de rehabilitación, diálisis y otras patologías que demandan seguimiento permanente.

Además, la normativa obliga a las aseguradoras a buscar alternativas equivalentes cuando se produzca la baja o sustitución de un prestador. En esos casos, deberán asumir los costos adicionales que surjan para garantizar que el paciente continúe recibiendo la atención correspondiente.

Enfermedades preexistentes

Otro de los puntos centrales de la reforma está relacionado con las enfermedades preexistentes. Aunque esta situación ya era considerada en la práctica por las compañías, ahora quedó expresamente incorporada dentro de la normativa.

La reglamentación habilita a las aseguradoras a contemplar patologías o condiciones médicas previas al momento de contratar una póliza, tanto en seguros individuales como colectivos.

En términos concretos, esto significa que una enfermedad diagnosticada antes de la firma del contrato podrá influir en las condiciones de acceso a la cobertura, en las exclusiones o en el valor final del seguro.

Cómo impactará en los usuarios

Para los especialiasta del sector, la medida podría reducir conflictos judiciales entre aseguradoras y afiliados, ya que establece reglas más claras respecto de las coberturas y las condiciones de contratación.

Sin embargo, también advierten que la formalización de las preexistencias podría generar mayores dificultades para algunas personas que buscan acceder a un seguro de salud, especialmente aquellas que padecen enfermedades crónicas o de alto costo.

En esos casos, las compañías podrían aplicar condiciones económicas más exigentes para brindar cobertura, aunque no están habilitadas a rechazar directamente a un solicitante.

A quiénes alcanzan los cambios

Las modificaciones anunciadas por la Superintendencia de Seguros de la Nación afectan exclusivamente a quienes poseen seguros de salud contratados bajo pólizas aseguradoras.

La medida no alcanza al sistema de medicina prepaga, que continúa regulado por la Superintendencia de Servicios de Salud y cuenta con un marco normativo independiente.