“Así quiero que recuerden a mi familia. Mis papás se amaban…”, escribió este lunes por la tarde en su perfil de Instagram uno de los dos hijos de la mujer asesinada el lunes por la noche en su casa de calle Alem de Maipú. El joven utilizó su perfil de la red social adjuntando una foto para expresar lo que sentía luego del conmocionante hecho que golpeó a la comunidad de Gutiérrez, en el que también cuestionó a los medios que informaron sobre el femicidio.
Por el caso está detenido su padre, Juan Carlos Romero, de 51 años. El hombre quedó a disposición de la Justicia por orden del fiscal de Homicidios Carlos Torres.
En las próximas horas, será acusado formalmente por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio), una vez el fiscal reciba una serie de informes psicológicos que solicitó antes encaminar la instrucción. Por testigos que hablaron con los investigadores policiales y judiciales, el hombre presentaba un trastorno psiquiátrico con necesidad de medicación.
La reconstrucción inicial sostiene que Romero, un farmacéutico de 51 años nacido en Chile, pero radicado en Mendoza desde hace muchos años, está sospechado de matar utilizando una botella de vidrio a Sonia Garberoglio, una mujer de esa misma edad que trabajaba en una tienda de ropa ubicada en un supermercado de calle Tropero Sosa.
Testigos detallaron al personal policial que arribó hasta la escena -entre ellos su hija mayor, Pamela- que hubo una discusión verbal que fue subiendo de tono y que terminó en pelea física. La víctima también habría intentado defenderse con una botella y le provocó algunas lesiones a su esposo.
Pasadas las 21.30 del lunes, el hombre llamó a su hija para contarle que había peleado con su madre. La joven llegó hasta el domicilio y se encontró con una escena dramática: su padre con heridas en la frente, boca y planta del pie (por haber pisado vidrio) y a su madre inconsciente en el piso de la cocina. A simple vista, presentaba una importante lesión en la cabeza con abundante sangrado.
Una movilidad policial fue desplazada hasta la escena y la Justicia comenzó a intervenir en el caso. Se activó el protocolo de femicidio y un forense presentó en la vivienda ubicada en calle Alem 1053. También efectivos de Policía Científica. Los profesionales constataron el deceso y concluyeron que estaban frente a un femicidio.
Por su parte, Romero fue llevado hasta el Hospital Central para recibir curaciones en las heridas. En el efector público quedó detenido con consigna policial. Mientras esto sucedía, trascendió que el sospechoso había sido denunciado por violencia de género el 27 de noviembre del 2017. Fue la propia madre de Romero la que se dirigió a una oficina fiscal para contar que le había dado una cachetada a su nuera durante una discusión.
Sin embargo, Garberoglio prefirió no instar la acción penal y el expediente por maltrato -el 158.088/2017- se archivó.
Vecinos que hablaron con este diario fueron contundentes al afirmar que el matrimonio no tenía buena relación. Detallaron que las peleas entre la pareja eran contantes y que se escuchaban discusiones donde no faltaban los gritos e insultos.
Los últimos minutos
Describieron que tomaron contacto con el femicidio cuando llegó un auto a toda velocidad hasta la vivienda. Se trataba de Pamela Romero, la hija mayor de la pareja.
Su padre la había llamado desesperado y temía lo peor. La comunicación fue corta pero contundente: le comentó que había peleado con su madre y que le propinó un golpe en la cabeza.
Cuando arribó la joven, comenzaron los gritos. Los vecinos salieron de sus casas y llamaron al 911. El hecho de haber encontrado a su madre agonizando provocó un shock emocional importante, destacaron los habitantes del sector. Debido a esto, comenzaron a contenerla.
Justamente, fueron dos hombres los que decidieron entrar hasta la propiedad para ver qué estaba pasando antes de que llegara la policía. Allí observaron a Romero llorando al lado del cuerpo de su mujer. Una versión sostiene que habría intentado quitarse la vida en ese momento. El hombre “estaba bañado en sangre”, aportaron a El Sol.
Fuentes policiales y judiciales también contaron que la Garberoglio le había solicitado el divorcio a Romero porque la relación de pareja era insostenible. Sin embargo, la versión de la familia es distinta tal como escribió su hijo en Instagram.
“Escriben sobre mis dos padres sin un mínimo respeto ni consentimiento porque los únicos que sabemos la realidad de la situación somos nosotros”, señaló el hijo varón del matrimonio la tarde de este martes.
Previamente, antes de su última publicación en la que habló de la relación de sus padres, el joven le había dedicado unas profundas palabras a su madre, a quien describió como “un ángel en la tierra”.

