Un delincuente murió ayer y otro fue detenido herido luego de tener cautivo a un hombre al que le robaron su camioneta y tirotearse con gendarmes. Uno de los ellos también resultó baleado en el límite entre el barrio porteño de Liniers y la localidad bonaerense de Ciudadela. Fuentes de la Gendarmería Nacional y de la Policía Federal informaron que durante el enfrentamiento la víctima del asalto fue liberada ilesa.
El hecho comenzó el lunes, alrededor de las 21.15, en el cruce de General Paz y Rivadavia, junto a las vías del tren de la línea Sarmiento, en la zona oeste porteña, donde un dibujante de 45 años transitaba a bordo de su camioneta Honda CVR y fue interceptado por cuatro delincuente que iban en un auto. Los asaltantes cruzaron su vehículo delante de la camioneta y dos de ellos, que portaban armas de fuego, la abordaron con fines de robo.
En ese momento, un grupo de gendarmes del Escuadrón Especial 7 del Operativo Centinela que se desplazaban hacia el partido bonaerense de La Matanza a realizar controles en la zona advirtió que el conductor de la Honda era reducido a culatazos en la cabeza por dos delincuentes. Ante esa situación, efectivos de la Gendarmería impartieron la voz de alto, pero los asaltantes respondieron a los tiros, uno de los cuales atravesó el parabrisas e hirió a un los efectivo en uno de sus brazos.
Según las fuentes, al advertir la presencia de los gendarmes, los otros dos delincuentes abandonaron el lugar en el auto con que llegaron, mientras que sus dos cómplices hicieron bajar al dueño de la camioneta e intentaron escapar con el vehículo robado. Sin embargo, los gendarmes de un segundo vehículo de la fuerza repelieron la agresión e hirieron a los dos sospechosos, quienes fueron detenidos en la colectora de General Paz.
Tras el enfrentamiento, los dos detenidos baleados fueron trasladados al Hospital Santojanni, donde el mayor de ellos, que era tío del otro, murió alrededor de las 4 de ayer, confirmaron los voceros. Por su parte, el menor de los apresados fue intervenido quirúrgicamente y esta tarde continuaba internado en grave estado, mientras que la salud del gendarme baleado no corría peligro. En tanto, dentro de la Honda robada secuestraron cuatro armas de guerra y unas caretas que, se cree, los delincuentes utilizaban en sus robos.
