El sábado por la mañana cometieron el último hecho inseguridad. Pero ya los tenían marcados por una serie de asaltos en la misma zona cercana a la Feria de Guaymallén. Estaban fuera de control. Efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) trabajaron el caso luego de un llamado al 911 de dos víctimas abordadas en el cruce de Chacabuco y lateral Norte de Acceso Este y lograron atrapar a los dos sospechosos luego de un operativo cerrojo que incluyó persecución. Les incautaron un arma de fuego calibre 32 y algunos elementos de valor que acaban de sustraer.
Sus prendas de vestir fueron del dato clave para primero ubicarlos en la vía pública y después relacionarlos con otros casos similares ocurridos en las últimas dos semanas.
Los dos presuntos autores de los hechos fueron identificados rápidamente con el biométrico. Se trata de un hombre y una mujer que presentaban el mismo domicilio. Las descripciones físicas que hicieron las víctimas de los atracos fueron determinantes para ubicarlos mientras escapaban por una calle.
“La mujer nunca se sacaba la campera, dato que sirvió para cotejar con otros asaltos”, describió una fuente policial que aportó en detalle cómo se produjo la detención de los sospechosos una hora después de la llamada al CEO.

La información a la que accedió El Sol sostiene que los señalados autores de los hechos familiares: se trata de los primos hermanos Ulises Ezequiel Bazán Castillo -con pasado carcelario- y Brenda Sol Bazán Carrizo, oriundos de una propiedad de calle Guanacache del citado departamento.
Por lo que comentaron las fuentes, la pareja perpetró, al menos, once asaltos en dos semanas con el mismo modus operandi: atacar en la vía pública, amenazar con el arma de fuego y llevarse todas las pertenencias que podían de las víctimas.
Cómo fue la caída de los sospechosos
Todo comenzó el sábado a las 8, cuando una chica de 22 años y un joven de 25 fueron asaltados en Chacabuco y Lateral Norte del Acceso Este, en Guaymallén. Policías tomaron contacto con las víctimas y contaron que fueron abordadas por una pareja y que el varón había amenazado con arma de fuego “tipo pistola”.
Luego de robarles a la mujer una mochila, DNI, tarjetas de crédito y débito, licencia de conducir, 10 mil pesos y elementos de higiene y un celular Motorola G51 dorado con vidrio templado trizado y un par de zapatillas blancas deportivas, respectivamente, los autores del asalto se dieron a la fuga por calle Turín hacia el Este. Un policía que se encontraba de servicio extraordinario en la Feria del Este fue quien dio a la novedad.



Las víctimas agregaron que la mujer “rubia” que los abordó vestía una campera roja y el hombre una prenda similar pero negra. Con esos aportes, policías de la UEP comenzaron a buscar a los malvivientes en dos movilidades policiales y los ubicaron cerca de su domicilio. Ambos se percataron de la presencia policial e intentaron darse a la fuga. Sin embargo, fueron interceptados a los pocos metros.
Durante la requisa, les encontraron la pistola al hombre y un par de teléfonos celulares. Los efectivos hicieron un rastrillaje en la zona y encontraron una mochila que habían descartado cuando comenzó a la persecución, elementos de valor que eran de las víctimas y que fueron incautados.
Cuando identificaron a los sospechosos, los efectivos y también ayudantes fiscales detallaron que habían sido denunciados en, al menos, once asaltos con el mismo modus operandi en jurisdicción de Comisaría 35ª en los últimos quince días, por lo que quedaron a disposición de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos.
