Cristian Rivero, el penitenciario preso por el asesinato.


La Justicia le negó este jueves la detención domiciliaria a Cristian Willy Rivero, el penitenciario y ex jefe de seguridad del club Independiente Rivadavia detenido por el crimen del empresario Emilio Giménez, perpetrado la tarde del 15 de setiembre del año pasado para robarle dinero durante una emboscada cerca de su casa de Villa Nueva, Guaymallén.

Luego de la resolución del juez Sebastián Sarmiento y por pedido del fiscal de Homicidios Carlos Torres, quien se opuso al otorgamiento de cualquier tipo de beneficio porque entiende que las pruebas que lo vinculan con el hecho de inseguridad son contundentes, el abogado defensor Federico Ábalos presentó un recurso de apelación para que un tribunal tenga la última palabra.

El letrado entendió que los argumentos del magistrado fueron “erróneos” al sostener que existe la posibilidad de que Rivero escape si accede al beneficio por la pena en abstracto que arriesga.

Pese a esto, la situación de Rivero es más que complicada: se encuentra imputado y con prisión preventiva dictada. Es sindicado como uno de los integrantes de la banda que siguió a la víctima desde la feria de Guaymallén hasta el teatro del hecho.

También están en la cárcel por ese hecho su hijo Gustavo (detenido en Capital Federal), Walter Corcho Sáez (cayó en Chubut) y Ricardo Javier Andrada (capturado en Jujuy).
Por su parte, el hermano de este último, Juan Ángel Andrada y Maximiliano Martínez Llaneza, se encuentra prófugos.

Giménez fue asesinado pasadas las 16 del jueves 15 de setiembre del año pasado, cuando se dirigía a su casa a bordo de su Volkswagen Amarok V6, luego de celebrar el cumpleaños de un colega del Mercado Cooperativo de Guaymallén, donde tenía un puesto de venta de frutas y verduras. Llevaba casi 6 millones de pesos, 800 dólares y una importante cantidad de cheques.

En el camino, fue emboscado en el cruce de calles Jorge Newbery y Padre Manzano por dos camionetas: una Toyota RAV4 y una Jeep Renagade.

El empresario intentó evitar a los delincuentes, que buscaban robarle los casi 6 millones de pesos en efectivo que llevaba dentro de su vehículo.

Para eso, impactó marcha atrás uno de los rodados, la Toyota, pero fue allí cuando le dispararon y uno de los plomos le dio en el brazo izquierdo, provocando que una esquirla le diera en el pecho.

A raíz de esa herida, falleció por broncoaspiración, mientras los delincuentes se dieron a la fuga en la Jeep y abandonaron en la escena el otro vehículo.

Horas más tarde, la camioneta de alta gama fue hallada en el barrio Gomensoro sin ocupantes y con una mancha de sangre en la puerta izquierda trasera. Desde ese momento se inició la búsqueda de los sospechosos, quienes fueron cayendo con el paso de las horas.

El primero en ser capturado fue Cristian Rivero, señalado como uno de los ideólogos del golpe, quien se movilizaba en un Fiat Tipo champagne junto con su hijo Gustavo, sostiene la hipótesis del fiscal Torres, junto con un NN.