Un confuso hecho que terminó con un hombre herido de arma de fuego en el abdomen se registró la tarde de este martes en Guaymallén. Ocurrió en calle Perito Moreno y Tacuarí y la víctima, de 44 años, quedó internada en grave estado en el Hospital Central.
La fiscal de Homicidios Andrea Lazo investigaba tres hipótesis: una que Franco Antonio Gómez, como identificaron al herido, fue atacado por un grupo de conocidos; otra que quiso suicidarse y la última que terceras personas lo ayudaron para que intentara quitarse la vida. Nada estaba claro y debido a esto, efectivos de la División Homicidios de Investigaciones, más Policía Científica, trabajaron durante horas en la escena.
La información a la que accedió El Sol sostiene que el hecho se produjo a las 17.30 pero tuvo su inicio en horas de la mañana, cuando una familia hizo una denuncia por averiguación de paradero.
Durante la tarde, un llamado al 911 que realizó una mujer alertó sobre disparos de arma de fuego contra un hombre. La víctima, de 44 años, y residente de la calle Güemes de la localidad de Los Corralitos, se encontraba tendida en la vía pública y presentaba una importante lesión en el abdomen y también en la cabeza con abundante sangrado, tal como constataron los primeros policías que llegaron a la escena. En el lugar había dos vainas de una pistola calibre 22 corto.
Trascendió en un principio, por declaraciones de testigos que estaban bajo análisis, que Galván tenía pensado quitarse la vida con un arma de fabricación casera (tumbera) y había desaparecido de su domicilio, tras informar a su familia que tomaría un colectivo con dirección desconocida. Se subió al interno 39 de la línea 221 y lo perdieron de vista. Con el paso de las horas, el círculo íntimo logró localizarlo y lo bajó del micro para contenerlo en el hogar.
Sin embargo, horas después Galván habría solicitado a un vecino que lo trasladara junto a unos amigos hasta el Asentamiento BAP, desconociendo que portaba un arma. Fue en ese lugar donde se registró el hecho y se recibió el llamado al 911.
Una ambulancia llegó hasta el sector para trasladar al herido al Hospital Central, donde ingresó con signos vitales y en grave estado de salud. Las autoridades policiales y también la fiscal Lazo se encontraban investigando el caso y recabando testimonios para esclarecer lo sucedido.
Debido a esto, citaron a un grupo de testigos para que aportaran lo que sabían del caso y algunos iban a ser sometidos a un barrido electrónico o dermotest con el objetivo de saber si accionaron un arma de fuego.
