El fiscal Mauro Perassi avanzó este martes con el avoque de imputación contra diez jugadoras de hockey del Club Alemán de Mendoza, acusándolas de abuso sexual simple agravado por ser cometido por dos o más personas, en el marco de la causa que se inició a partir de una denuncia por una llamada “ceremonia de iniciación” ocurrida en abril de 2023.
La novedad central es que Perassi actuó en cumplimiento de directivas expresas de sus superiores -la fiscal adjunta María Paula Quiroga y el fiscal en jefe Alejandro Iturbide- siendo que el propio fiscal había sostenido anteriormente que no existían elementos suficientes para acusar. Se trata de uno de los casos más resonantes y complejos que tramita actualmente el Ministerio Público Fiscal de la provincia, con tensiones internas que quedaron expuestas y una causa civil millonaria que corre en paralelo.
A partir de esta novedad que presentó el expediente, las diez imputadas irán siendo citadas en los próximos días para ser notificadas formalmente de la calificación legal que pesa sobre ellas.
Según pudo establecerse, la gran mayoría de las acusadas tiene intención de declarar cuando sean notificadas, aunque trascendió que las defensas se opondrán al avance del proceso y plantearán sus objeciones en una audiencia correspondiente.
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El hecho investigado ocurrió el 21 de abril de 2023, entre las 19 y las 21 horas, en las instalaciones del club, ubicado en el departamento de Guaymallén.
Según consta en el avoque, una menor de 16 años, por entonces debutante en la primera división de la institución, proveniente de la quinta, fue conducida al último baño- vestuario del predio por diez jugadoras de entre 18 y 29 años que integraban el plantel superior. Lo que ocurrió dentro de ese vestuario es el núcleo de la acusación.
De acuerdo con el relato incorporado al expediente, las acusadas le habrían indicado a la joven que se quitara el top y permaneciera en corpiño y calza. Le dieron treinta segundos para cubrirse los pechos con papeles u hojas y le ordenaron colocarse en posición de cuadrupedia.
Luego le vendaron los ojos con toallitas femeninas y le pusieron un hueso en la boca, instándola a desplazarse así hasta las duchas. Posteriormente, la incitaron a gritar “gol” y le introdujeron una salchicha en la boca. También le habrían introducido una morcilla entre la ropa interior y los genitales, indicándole que no se la sacara pese a su incomodidad. Por último, le arrojaron un preservativo en la cara con yogurt en su interior, simulando ser semen. Todo habría sido filmado con los teléfonos celulares de las propias acusadas, sostiene la instrucción.
La calificación legal elegida -o más bien impuesta por la cadena jerárquica del Ministerio Público- fue abuso sexual simple agravado por haber sido cometido por dos o más personas, una figura de considerable gravedad prevista en el artículo 119 Código Penal.
El avoque al que accedió El Sol aclara que las imputadas mantendrán su libertad, sujetas a condiciones procesales que incluyen la prohibición absoluta de acercamiento y contacto con la denunciante, de cualquier tipo y por cualquier medio, incluso a través de terceros. Además, se ordenó la realización de pericias psicológicas y psiquiátricas sobre las diez acusadas por parte del Cuerpo Médico Forense.
Lo que hace especialmente llamativo este caso no es solo la naturaleza de los hechos investigados, sino la forma en que llegó a esta instancia.
La causa tiene un derrotero irregular que llamó la atención de las partes. En un primer momento fue archivada por otra fiscal (María de las Mercedes Moya), quien entendió que los hechos no configuraban delito. Esa decisión fue revertida por la Procuración, lo que modificó el rumbo de la instrucción.
La causa llegó entonces a manos de Perassi, quien en distintas instancias sostuvo que no había mérito suficiente para imputar. Sin embargo, la fiscal adjunta Quiroga resolvió la discrepancia en sentido contrario a fines del año pasado, y el fiscal en jefe Iturbide, de Delitos Económicos, quien intervino tras la inhibición de la jefa de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, Daniela Chaler, emitió un dictamen que no solo respaldó la imputación, sino que planteó una calificación aún más gravosa que la inicial.
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Perassi, en cumplimiento de las directivas de sus superiores y de la ley que regula el funcionamiento del Ministerio Público Fiscal, redactó el avoque este martes aunque su criterio personal haya apuntado en dirección opuesta.
Esta grieta interna tiene consecuencias procesales concretas: las defensas de las acusadas tienen en esa contradicción un argumento de peso para cuestionar el avance del proceso. Se opondrán a las imputaciones.
Entre sus argumentos figuran que otras jugadoras que participaron de la misma actividad no se asumieron como víctimas, que peritajes psicológicos realizados en el marco de la causa no detectaron indicadores compatibles con un cuadro de abuso sexual, y que testimonios incorporados al expediente describen la situación como una práctica habitual dentro del ámbito deportivo, sin connotación delictiva. También destacaron que el padre de la denunciante no promovió inicialmente una acción penal, y que la propia joven no realizó la denuncia de inmediato, tal como viene publicado este diario.
En paralelo a la causa penal, se tramita una demanda por daños y perjuicios iniciada por la familia de la menor contra las jugadoras imputadas y contra el Club Alemán. El reclamo económico supera los 96 millones de pesos.
