El equipo económico de Javier Milei buscó este miércoles llevar tranquilidad sobre el escenario cambiario de cara a las elecciones de 2027, aunque las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, y su viceministro, José Luis Daza, terminaron exponiendo distintos énfasis sobre el nivel de reservas y la capacidad del Banco Central para afrontar eventuales tensiones financieras.
En una jornada en la que el dólar minorista se mantuvo estable en $1.515, el Banco Central compró apenas US$12 millones, mientras que el riesgo país escaló hasta los 474 puntos básicos. En ese contexto, Caputo aseguró ante empresarios que el ingreso de divisas permitirá evitar los problemas cambiarios que atravesó la Argentina en el pasado.
Caputo: “No vamos a tener problemas con el tipo de cambio”
Durante una exposición ante empresarios en la Bolsa de Comercio de Córdoba, Caputo repasó las crisis financieras de las últimas décadas, entre ellas el Plan Bonex y el corralito de 2001, y sostuvo que todavía persiste entre los argentinos el temor a depositar sus dólares en los bancos.
“El flujo de dólares es cada vez más alto, esto garantiza que no vamos a tener problemas en el tipo de cambio, como supimos tener en el pasado, van a estar entrando muchas más inversiones”, afirmó el ministro.
Caputo vinculó esa perspectiva con la mejora de las principales variables macroeconómicas. Destacó el equilibrio fiscal, el superávit comercial y de cuenta corriente y la reducción de la inflación, que pasó de niveles cercanos al 200% anual a alrededor del 34%. También sostuvo que los procesos de estabilización exitosos en otros países demandaron años y puso como ejemplo a Chile, donde la inflación tardó dos décadas en ubicarse en niveles de un dígito.
Daza anticipó US$10.000 millones más de compras
Horas después, Daza planteó un escenario todavía más contundente respecto de la acumulación de reservas. Durante Experiencia IDEA Rosario, el funcionario afirmó que el Banco Central comprará otros US$10.000 millones antes de las elecciones de 2027.
“Este año acordamos comprar US$10.000 millones en reservas. Ya estamos en casi US$14.000 millones. De acá a la elección vamos a comprar US$10.000 millones más”, aseguró.
El viceministro sostuvo que el Gobierno llegará al próximo proceso electoral con una posición macroeconómica más sólida que la registrada en 2025. Enumeró como pilares un mayor nivel de reservas, superávit fiscal consolidado, superávit de cuenta corriente, una inflación descendente y crecimiento económico.
Daza también proyectó un superávit comercial de US$25.000 millones para este año y anticipó que el resultado podría ser incluso mayor durante 2027. Para reforzar su argumento, recordó la tensión financiera posterior a las elecciones bonaerenses de 2025, cuando, según señaló, se produjo una fuerte dolarización de carteras y el riesgo país llegó a rondar los 1.500 puntos básicos.
“Se viene un período muy positivo. Sé que en la Argentina hay un trauma por las elecciones, pero las condiciones macroeconómicas son extraordinarias”, afirmó Daza, quien sostuvo que el Gobierno pasó “de la defensiva a la ofensiva”.
El reclamo empresario por las retenciones
En el mismo encuentro empresarial, el presidente de Cargill Argentina, Fernando Cozzi, vinculó los planes de inversión del sector agroexportador con la continuidad de la reducción de los derechos de exportación.
“Las inversiones anunciadas en el sector, que son de US$1.000 millones, se basan en las expectativas de rebaja y eliminación de retenciones”, explicó el ejecutivo.
Cozzi advirtió además que una eventual reversión de esa política por un cambio en las decisiones económicas podría afectar los proyectos de inversión. “Si eso no ocurre por cambios de políticas, esto puede ser un desastre”, señaló.
El debate quedó atravesado así por una misma preocupación: cómo evitar que los procesos electorales vuelvan a generar presión sobre el mercado cambiario y las cuentas financieras. Santiago Mignone, socio de PwC Argentina y presidente de IDEA, planteó que la Argentina será un país “normal” cuando los años electorales no modifiquen el rumbo económico. Entre las condiciones necesarias mencionó estabilidad macroeconómica, inserción internacional, seguridad jurídica y educación.
