La Justicia federal investiga el caso de un preso que fue hallado muerto la mañana del martes en su celda del Complejo Penitenciario Federal VI, en Cacheuta. Se trata de Jonathan Rafael Velázquez Franza, de 29 años, quien se encontraba detenido desde el año pasado por una causa de drogas.

Si bien al interno lo encontraron ahorcado en su celda del pabellón 2A y todo parecía apuntar a un suicidio, las circunstancias no están del todo claras para los detectives y existen fuertes dudas sobre esa hipótesis.

Por ese motivo, no se descarta la versión de un posible homicidio y que la escena haya sido montada para despistar a las autoridades carcelarias y judiciales, indicaron fuentes allegadas a la pesquisa.

En la causa intervinieron el juez Marcelo Garnica, del Juzgado Federal Nº 3, y el fiscal Fernando Alcaraz, quienes se constituyeron en el penal y lideraron las primeras labores investigativas.

Una de las primeras situaciones que llamaron la atención del magistrado y el representante del Ministerio Público, fue que, durante el recuento en el que dieron con el cadáver, su compañero de celda estaba dormido y no habría advertido la muerte de Velázquez.

Las fuentes consultadas describieron que el cuerpo estaba colgado desde el cuello a una reja pequeña que tiene la celda y que da al exterior.

Un día antes, los penitenciarios habían detectado al reo intentando ingresar celulares al complejo, sostiene la instrucción, por lo que resulta llamativo que horas después haya decidido terminar con su vida.

Incluso, se mostraba activo en las redes sociales, en permanente contacto con su familia y sus hijos y hasta estaba de novio con una joven, agrega la información.

Asimismo, desde el Servicio Penitenciario Federal indicaron que Velázquez no tenía antecedentes de autolesiones o intentos de suicidio, dato que resulta no menor para los investigadores y que aumentó la incertidumbre alrededor del caso. 

Por esos motivos, el fiscal Alcaraz solicitó que los restos sean sometidos a una necropsia para establecer la causa de muerte, así como también pidió el análisis de las cámaras de ese pabellón para reconstruir las horas previas al deceso.

También se espera que en las próximas horas presten declaración el compañero de celda, otros presos allegados al fallecido y su entorno familiar, entre los que se encuentran su padre, quien también está procesado en la causa de narcocriminalidad y se encuentra con prisión domiciliaria.

Del Este a Las Heras

Velázquez se encontraba detenido desde el 29 de abril del año pasado, cuando cayó durante un megaoperativo de la Policía Contra el Narcotráfico (PCN), que permitió desbaratar una organización que distribuía droga desde el Este provincial.

Durante las tareas que se hicieron en el barrio Néstor Kirchner de San Martín, donde atraparon al presunto líder de la organización y a su pareja, de 60 y 47 años, respectivamente, se observó un Mazda 323 que llegó junto a una Volkswagen Saveiro.

Posteriormente, los sujetos a bordo del Mazda se retiraron y se les hizo un seguimiento, mediante el cual los interceptaron en el Acceso Este, a la altura de calle Las Margaritas, en Maipú.

En el interior iban tres sujetos, acompañados por un niño de 5 años. El acompañante era Jonathan Velázquez, mientras que el conductor era su padre Raúl Alberto Velázquez Ardito, un conocido ex ciclista mendocino; y en el asiento trasero iba un hombre identificado como Edgardo Humberto Cavilliotti.

Cuando los sabuesos de la PCN requisaron el vehículo, hallaron tres ladrillos de marihuana compactada, que tenían un peso de 3,490 gramos, y 48.240 pesos en efectivo.

Luego de eso, se allanaron dos viviendas de Las Heras, una de calle Paso del Portillo al 2000 y otra de Independencia al 2500. En ese último domicilio, vinculado a los Velázquez, se hallaron dos porros, una bolsa con cogollos de cannabis, un papel metalizado que contenía la misma sustancia y dos celulares.

Del expediente surge que la droga salía en grandes cantidades desde San Martín y que los Velázquez la adquirían para luego encargarse de distribuirla en diferentes quioscos de venta de Las Heras.

La información añade que no es la primera vez que Velázquez tenía roces con la ley, ya que contaba con pasado carcelario y estuvo sindicado por detectives policiales como miembro de una banda delictiva conocida como los Kamikaze, oriundos de calles Indepedencia y Aguado, que solían cometer robos en esa zona.