Mendoza tiene sabores que forman parte de su identidad, y sin duda, el de Churrico es uno de ellos. La empresa familiar, que desde 1969 deleita a los mendocinos con su receta tradicional, acaba de inaugurar su sucursal número 15 en La Barraca Mall. Según indicó Julio Agüero, gerente general, se trata de la primera franquicia de la marca en un circuito comercial.
La emblemática fábrica de churros eligió situarse en el centro comercial de Guaymallén en un local de 110 metros cuadrados ubicado en la planta alta, a la salida de los cines, en un espacio que vio pasar diversas propuestas gastronómicas en los últimos años.
El formato de esta franquicia -abierta todos los días de 9 a 22- es el “full”, por lo cual incluye todas las opciones de pastelería, cafetería y comidas que ofrece la marca. La carta incluye sus clásicos churros rellenos con dulce de leche, bañados en chocolate y las versiones saladas que ya son furor en sus más de 10 sucursales, como las de calle O’Brien o la Arístides.



El nuevo punto de venta se encuentra en un lugar clave para el flujo de familias y grupos de amigos que buscan un final dulce para su salida. Sin embargo, lo que llama la atención de los habitués del mall es la historia del espacio físico que hoy ocupa la churrería.
Un local con pasado “inquieto”
Para los habitués de la oferta gastronómica del mall, este espacio ha sido escenario de constantes transformaciones. En ese mismo lugar funcionaron anteriormente diversas opciones: desde propuestas de hamburguesas y panchos de color negro, hasta un puesto con variedad de waffles.
Incluso, durante un tiempo el local estuvo tapiado con la cartelería de una tradicional pizzería mendocina, cuya apertura generó expectativas entre los visitantes pero que, por diversas razones, nunca llegó a concretar su inauguración.

El turno de los churros, la dulce apuesta que ya abrió sus puertas
La empresa familiar, con más de cinco décadas de trayectoria, fue creada por César y Daniel Agüero en 1969, con la inauguración de la primera fábrica modelo de churros del interior del país.
Ahora, con la fuerza de la tercera generación al frente, la firma apuesta a que el “aroma a tradición” sea el que finalmente logre una permanencia definitiva en este espacio del mall.
Con esta apertura Churrico no solo suma un nuevo punto de venta, sino que le devuelve vida a un rincón del mall que pedía un clásico de todos los mendocinos, con los días fríos por delante y el antojo de un “buen chocolate con churros”.
