Luciano Cabral (21) se entregó hace una semana, después de que el juez, Luis Ojeda, a cargo de la causa por el homicidio de Joan Villegas ordenase su captura. Su padre había sido detenido días antes por ese crimen. Un testigo declaró que el futbolista habría participado del hecho y la madre de la víctima también lo acusó.

El abogado del deportista profesional cree que su cliente quedará en libertad porque no hay pruebas que confirmen las acusaciones en su contra. Sin embargo, mientras continúe la investigación el jugador no podrá salir del país y su contrato en el fútbol de Brasil está en riesgo.

El joven que utiliza la casaca 14 en el Atlético Paranaense está alojado en la dependencia de la Brigada de Investigaciones, en General Alvear y se abstuvo de declarar.

El jueves había sido imputado formalmente por homicidio agravado por la participación de menores. Ese día, su abogado, Gustavo Nedic, solicitó que se suspendiera la audiencia por irregularidades, pero solo consiguió retrasar algunas horas la decisión y el viernes se realizó la lectura de la imputación al acusado. 

Nedic presentaría hoy un escrito para solicitar la excarcelación de Cabral. El magistrado aseguró que “no hay pruebas directas” de que el jugador “esté vinculado para que lo mantengan” detenido y cree firmemente que mañana podría quedar en libertad.

La única pista que llegó a la Justicia acerca de la presunta participación del futbolista en el crimen fue la declaración de un testigo que afirmó haber visto a un hombre de 45 años similar al padre de Cabral y que luego le llegó el rumor de que “el hijo que juega al fútbol” también estaba en el lugar, cuando asesinaron a Villegas.

En tanto, la carrera del deportista en el exterior corre peligro ya que, pese a que está cerca de conseguir la libertad, no se le permitirá salir del país hasta que finalice la investigación. Por lo que podría rescindir su préstamo con el club de Brasil y regresar a Argentinos Juniors, dueño de su pase, o en otro equipo del país. 

Desde la institución de la Paternal trascendió que los dirigentes del Paranaense no han manifestado intenciones de finalizar el préstamo que finaliza en junio y que además tiene una cláusula de compra por 1.6 millones de dólares. 

Días antes del homicidio en el que terminó involucrado, la Universidad de Chile pretendía contratar los servicios de Cabral, que posee nacionalidad chilena y jugó en la Selección Sub 20 de ese país. Sin embargo, el futuro del jugador en el fútbol extranjero está en manos de la Justicia.  

Asesinato brutal

El primero de enero cerca de las 8.30, Joan Villegas Gualpa (27) salió a comprar junto a un amigo a un quiosco ubicado en la calle Chacabuco de Alvear. Allí habría mantenido una riña con cinco hombres que comenzaron a golpearlo.

En un momento uno de los agresores tomó un escombro, encontrado en la zona, y le pegó en la cabeza. Las lesiones fueron de tal consideración que el joven quedó inconsciente. Un llamado al 911 alertó a la policía sobre lo ocurrido y cuando un móvil llegó al lugar encontró a Villegas Gualpa inconsciente.

Los médicos confirmaron que producto de las heridas sufrió hundimiento de cráneo, lo que le causó la muerte.

La víctima fue asesinada a golpes.

La Justicia detuvo a cinco sospechosos por el crimen: Juan Cabral, Luciano Cabral, Federico Olguín (18), un adolescente de 17 años que fue derivado al ex Cose y un menor de 14 que está bajo la tutela de la Dinaf.