Efectivos de Investigaciones lo detuvieron el viernes por la mañana, prácticamente una semana después de las denuncias de abuso sexual que radicaron en la Oficina Fiscal Nº4 padres de las niñas a las que les daba clases de hockey en las canchas del club Godoy Cruz Antonio Tomba y otras instalaciones dependientes de la Municipalidad ubicadas en un hipermercado de calle Joaquín V. González.
A Claudio Iván Famar, nacido en enero de 1991, lo sorprendieron es su domicilio, el que compartía con su pareja. No ofreció resistencia durante la medida y fue derivado a una comisaría.
El jugador profesional y profesor de hockey sobre patines sospechado de realizar este año tocamientos contra –al menos- cuatro alumnas de entre 8 y 12 años prefirió el silencio cuando la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual Virginia Rumbo le notificó esa misma jornada las acusaciones en su contra, describieron fuentes judiciales.
En medio de la gravedad de estos casos, trascendió que Famar había sido denunciado por abusar sexualmente de una amiga de 18 años el 5 de octubre del 2012 en una casa de un barrio privado de Chacras de Coria, luego de encontrarse en la puerta de un boliche de calle San Martín Sur para terminar de festejar la mayoría de edad de la joven.
El abogado querellante en representación de los padres de las niñas denunciantes, Sergio Salinas, y la fiscal Rumbo dieron con ese expediente cuando conocieron sus antecedentes y el mismo encuentra en proceso de estudio. El hombre de 32 años fue imputado en esa causa que instruyó en sus primeros momentos la fiscal Susana Muscianisi el 27 de noviembre del citado año por abuso sexual simple pero todo habría terminado en un archivo.
Más allá de esta causa que buscan reflotar las citadas partes, el acusado no declaró cuando le leyeron el acta de imputación formal por los nuevos casos. Un funcionario judicial le detalló los hechos y la reacción fue prácticamente nula.
Las fuentes judiciales señalaron que la calificación que mantiene tras las rejas al reconocido deportista es por abuso sexual agravado por la guarda y la educación en cuatro hechos, que prevé de 3 a 10 años de cárcel de acuerdo con el Código Penal.
Quedó alojado preventivamente en una comisaría godoicruceña mientras se analiza su situación en el proceso: en las próximas horas se definirá si recupera la libertad bajo una caución juratoria -es un delito excarcelable- o si pasa al penal de Boulogne Sur Mer.
Mientras el Ministerio Público continúa recibiendo declaraciones testimoniales, ordenando los peritajes correspondientes al imputado (psicológicos) y determinando cuándo las presuntas víctimas declararán en Cámara Gesell. Se hablaba de un quinto caso pero “serían dos o tres más”, contaron desde el círculo más íntimo de los padres a este diario.
Ante la trascendencia del hecho revelado por El Sol, varios progenitores comenzaron a comunicarse vía WhatsApp y también por llamadas durante esta semana. Cada uno contó las experiencias de sus hijos mientras Famar daba las clases de tecnificación personalizadas y así se conoció que podría ser más casos.
El inicio
Los casos de presunto abuso sexual en el ámbito del hockey sobre patines se conocieron cuando una niña de 10 años se convirtió en la primera en contar su experiencia a su madre, lo que desencadenó una serie de revelaciones similares por parte de otras jóvenes deportistas.
La pequeña decidió confiarle en su madre y contarle por qué ya no quería asistir a las clases de hockey. La mamá, preocupada por la repentina decisión de su hija, interrogó a la niña y le finalmente reveló que el entrenador había abusado de ella en una habitación cercana a las canchas.
Dijo que el entrenador llevó a la niña a ese lugar bajo el pretexto de realizar ejercicios de estiramiento pero, en cambio, aprovechó la oportunidad para realizar tocamientos indebidos en sus genitales.
Aparentemente, esta no fue la primera vez que la niña había sido víctima de este tipo de contacto inapropiado por parte del entrenador.
Conmocionados por la gravedad de los relatos, los padres se reunieron para discutir la situación y descubrieron que otras niñas también habían sufrido abusos similares. Profundamente preocupados y determinados a tomar medidas, acudieron a una dependencia del Ministerio Público para denunciar los casos y ponerlos en conocimiento de los investigadores.
Claudio Famar era responsable de todas las categorías de hockey sobre patines masculino, así como del equipo femenino senior.
Además, impartía clases personalizadas para mejorar el rendimiento de los jóvenes deportistas.
Enteradas de la denuncia, las autoridades del Tomba separaron del cargo al sospechoso el viernes 16 de este mes. El miércoles 21 por la tarde, el Tribunal de Penas de la Asociación Mendocina de Patín (AMP), también le suspendió la licencia hasta tanto se resuelva su situación en la Justicia.
