Una serie de casos de abuso sexual contra menores que practican hockey sobre patines en el Club Godoy Cruz Antonio Tomba generaron fuerte reacción de padres y de las autoridades de la institución deportiva, debido a que apuntan contra un profesor y también jugador profesional de reconocida trayectoria como el agresor.
Se trata de cuatro presentaciones de madres de niñas de entre 8 y 12 años que se radicaron la semana pasada en la Oficina Fiscal Nº4 (Comisaría 27ª de calle Alvear) e involucran al entrenador de la mayoría de las categorías de ese deporte el citado club, quien tiene 32 años.
Todas quedaron en manos de la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual Virginia Rumbo. Trascendió que la investigadora ya tomó las primeras medidas de cara a intentar determinar cómo se produjeron los hechos y se espera que las pequeñas declaren próximamente en Cámara Gesell.
Debido a la gravedad de las denuncias, dirigentes del club tomaron conocimiento de los hechos por los padres y se reunieron el viernes en comisión para analizar el caso. De acuerdo con fuentes consultadas por este diario, decidieron separar del cargo al instructor mientras la Justicia profundiza las causas.
Otras fuentes agregaron que, en las próximas horas, el Ministerio Público resolvería la situación procesal del entrenador con respecto a una posible citación y no se descarta un pedido de detención. Su identidad se reserva porque se trata de casos de instancia privada y no ha sido imputado.
En principio, se está frente a denuncias por abuso sexual simple, que prevén hasta cuatro años de cárcel, de acuerdo con el artículo 119 del Código Penal: “Será reprimido con reclusión o prisión de seis meses a cuatro años el que abusare sexualmente de una persona cuando ésta fuera menor de trece (13) años o cuando mediare violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder, o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción”.
De los relatos se desprende que serían actos de tocamientos con manos y genitales que habrían sufrido las niñas mientras desarrollaban tareas de tecnificación o personalizadas en las canchas ubicadas en calles Balcarce y Lencinas del citado departamento. También en un complejo de canchas ubicado a metros del parque San Vicente.
Las denuncias agregan que algunas de las chicas eran “apartadas” para hacer ejercicios de estiramiento y ese momento era aprovechado por el profesor para tener contacto con ellas utilizando sus genitales.
El inicio
Los casos saltaron a la luz a principios de la semana pasada, cuando una de las pequeñas, de 10 años, fue la primera en contar lo que le había sucedido en uno de los sectores del lugar de entrenamiento. Decidió hablar con su mamá para contarle que no quería ir más a clases de hockey.
La progenitora indagó sobre los motivos y la pequeña le confesó que el entrenador le había apoyado sus genitales mientras se encontraban solos en una habitación cercana a las canchas, a donde la había llevado con la excusa de realizar unos trabajos de estiramiento. Al parecer, la pequeña habría sufrido dos veces el contacto físico del entrenador.
Los padres se reunieron ante la gravedad de la situación y hablaron con sus hijos y así se fueron conociendo que otras niñas habían sufrido tocamientos similares, por eso se dirigieron hasta una dependencia del Ministerio Público para poner en conocimiento a las autoridades.
El hombre denunciado estaba cargo de todas las categorías de hockey sobre patines de varones y la primera del femenino, la denominada senior. También daba las clases personalizadas para un lograr un mejor perfeccionamiento.
Ante la trascendencia de los casos, los papás señalaron que “hay familias destrozadas por estos hechos” y pidieron que la Justicia avance rápido con las causas.
