El 1 de agosto del año pasado, cuando faltaban algunos minutos para las 14, una joven salió desesperada de la casa 5 de la manzana H del barrio Unión y Fuerza de Luján de Cuyo. Había encontrado muerto a su hermano de 22 años y pedía ayuda a los vecinos.
El cadáver del joven permanecía inerte detrás de la puerta de ingreso de una de las habitaciones, boca arriba. Parte de la propiedad parecía desordenada y los restos evidenciaban una importante pérdida de sangre.
Hubo llamados al 911 y la escena se llenó de policías en cuestión de minutos. Con el estudio de la escena y los restos, efectivos de Policía Científica confirmaron que estaban frente a un crimen: el cadáver presentaban, al menos, 10 puntazos en la espalda.
Imputaron el agravante del vínculo al chico que asesinó a su novio en Luján
La fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos imputó este jueves por homicidio agravado por el vínculo al joven de 20 años que acribilló con un arma blanca a su novio, el chico de 22 años identificado como Agustín Mamaní, durante una…
La víctima fue identificada como Agustín Mamaní y el presunto autor del hecho fue su ex novio, Agustín Caparroz (21), quien utilizó un arma blanca para perpetrar el hecho luego de una discusión que mantuvieron y escapó de la escena corriendo, siendo capturado tres horas después cuando su padre lo llevó hasta el Hospital del Carmen para hacerse atender por unas heridas que presentaba, se desprende de la instrucción que lidera la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos.
La causa fue avanzando al punto que está próxima a ser elevada a juicio para que el imputado se siente en el banquillo. Pero un descubrimiento que hicieron los detectives durante una serie de peritajes desarrollados teléfono celular de la víctima generó una instrucción paralela en la Secretaría Especializada en Delitos de Grooming por MASNNA (material de abuso sexual de niñas, niños y adolescentes) y MESNNA (material de explotación sexual de niñas, niños y adolescentes).
Esto porque detectaron durante los trabajos tecnológicos del aparato fotos y videos de niños siendo abusados sexualmente, diverso material que -se sospecha-, Mamaní recibía y compartía con personajes desconocidos pero que podrían ser identificados utilizando herramientas de detección del tráfico de las modalidades de abuso y explotación sexual de menores a través de las IP, confiaron fuentes del caso a El Sol.
La gravedad del hallazgo provocó sorpresa en la familia de la víctima. Debido a esto, desde su entorno buscaban cerrar rápidamente el caso “con un juicio abreviado” para que no llegue a hasta la instancia de debate por jurado y trascienda el hallazgo en el teléfono del material de imágenes de niños siendo abusados sexualmente, tal como describieron las fuentes que hablaron con este diario.

Cómo se produjo el asesinato de Mamaní
Caparroz fue detenido el mismo día del asesinato de Mamaní, poco más de tres horas después de la primera denuncia que ingresó al CEO. Los pesquisas fueron reconstruyendo cómo fueron las últimas horas de la víctima a través de diversas pruebas documentales y testimoniales y confirmaron que testigos habían visto salir del citado domicilio ubicado en el complejo ubicado en la triple frontera después del mediodía a un joven “robusto”.
Justamente, a esa hora el teléfono celular de la víctima, quien trabajaba en el complejo Arena Maipú, había dejado de presentar actividad. Con este aporte inicial, más lo que fueron aportando los familiares del joven asesinado, concluyeron que Caparroz, el joven domiciliado a cuatro kilómetros del teatro del hecho, en el barrio Doña Irma de Luzuriaga, podría ser el autor del asesinato. Allanaron la casa pero no lo encontraron. Sí incautaron una campera de algodón, un par de zapatillas y dos cuchillos de cocina.
Seguirá preso el joven acusado de matar a su novio mientras aguardan por un peritaje clave
Luego de su paso por el Hospital de Salud Mental El Sauce, un juez ordenó la tarde de este martes que Agustín Caparroz Leal continúe en la cárcel por el asesinato de su novio, Agustín Mamaní Castillo (22), ocurrido a comienzos…
En ese momento, los policías de la División Homicidios recibieron información sobre un joven que había ingresado a la guardia del Hospital del Carmen de Godoy Cruz. Presentaba cortes en su mano izquierda y su padre lo trasladó hasta el nosocomio de calle Joaquín V. González, desconociendo lo que había sucedido horas antes en la propiedad del barrio Unión y Fuerza.
Los efectivos se dirigieron hasta el efector público y lo encontraron junto con su progenitor: en una primera observación detectaron que presentaba restos de sangre en las zapatillas y en una mochila.
Quedó aprehendido por orden judicial y luego pasó a la cárcel tras ser imputado por homicidio agravado por el vínculo, siendo la primera vez en Mendoza que se aplica ese agravante en una relación de pareja entre dos personas del mismo sexo desde la modificación del Código Penal en el 2012, tal como publicó El Sol cuando se produjo este avance en el proceso.
