La Justicia puntana imputó y envió a la cárcel a un policía que violaba a su ex pareja y a su hija. El efectivo había sido detenido hace casi dos semanas, tras ser denunciado por la mujer. También se demostró que golpeaba a sus tres hijos varones.
Por ese motivo, la jueza Virginia Palacios lo imputó por abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, por causa un grave daño a la salud, por lesiones agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por causar grave daño a la salud, por el vínculo y por el aprovechamiento de la convivencia preexistente en concurso real con lesiones agravadas por el vínculo en contexto de maltrato infantil intrafamiliar.
El funcionario fue capturado el 6 de abril en la Jefatura Central de Policía, frente a sus colegas. Fue tras la presentación que realizó en la Justicia su ex pareja, quien detalló que la obligaba a tener relaciones sexuales, la golpeaba si se negaba y hasta le colocaba las esposas policiales para retenerla.
Asimismo, surge de la investigación que provocó severos daños psicológicos a la mujer, a través de manipulaciones típicas en los casos de violencia de género, indicaron las fuentes del caso.,
El policía también fue denunciado por las violaciones a su hija menor, las cuales se habrían producido cuando tenía entre 11 y 12 años.
La ahora adolescente, declaró en cámara Gesell y detalló que su padre la manoseaba cuando su madre estaba fuera de casa y siempre actuaba de forma “lasciva” frente a ella.
Por último, quedó demostrado que sus tres hijos varones eran blanco de agresiones físicas, psicológicas y duros castigos.
