Gustavo Ortiz (izquierda), elementos incautados y otro de los detenidos.

La investigación por una serie de presuntas estafas con cheques sin fondos que afectaron a comercios de San Juan volvió a poner en el centro de la escena a un nombre conocido para pesquisas policiales de Mendoza. Se trata de Gustavo Adrián Ortiz, un hombre con un extenso historial ligado a maniobras fraudulentas que, tras años de aparecer vinculado a distintas causas, fue nuevamente detenido durante un operativo coordinado entre ambas provincias.

Su captura no solo reavivó viejos antecedentes. También volvió a conectar una historia que hace una década sacudió a la Justicia mendocina: la relación que mantuvo con Diego Enzo Stuto, el informante que quedó en el centro del escándalo que derivó en la caída del entonces fiscal especial Daniel Carniello y que años después volvió a aparecer mencionado durante la causa por corrupción que terminó con la destitución y condena del exjuez federal Walter Bento.

Una pesquisa que comenzó en San Juan

La causa que en estas horas mantiene detenido a Ortiz nació en la vecina provincia luego de que un par de comerciantes denunciaran haber sido víctimas de compras realizadas mediante cheques que, posteriormente, resultaron sin fondos. Según la causa, entre seis y siete negocios fueron perjudicados, entre ellos pinturerías, comercios de electricidad y otros rubros dedicados a la venta de materiales.

Con el avance de la pesquisa, los investigadores de la División Delitos Económicos de San Juan detectaron que varios de los sospechosos residían en Mendoza. A partir de un exhorto judicial se organizó un trabajo conjunto con personal de Investigaciones mendocino, que permitió ejecutar cuatro allanamientos simultáneos en Godoy Cruz, Luján de Cuyo y Las Heras.

El expediente quedó radicado en la Unidad Fiscal de Delitos Informáticos y Estafas de San Juan bajo la carátula “Averiguación de delito por estafa en perjuicio de GIA S.A.S.”, investigación que tiene la misión de determinar la magnitud de la maniobra y el grado de participación de cada uno de los detenidos.

Parte del secuestro.

Los sospechosos que quedaron en la mira

Los procedimientos desarrollaron durante la mañana de este martes terminaron con cuatro hombres aprehendidos. En la manzana M el barrio Parque Sur de Godoy Cruz fue detenido Ricardo Javier Martínez López, comerciante de 42 años. En esa casa solo se secuestró un teléfono celular con la pantalla táctil rota que será sometido a peritajes para determinar si contiene información vinculada con las operaciones investigadas.

En un loteo de Granja Lomas de Chacras de Coria cayó Mauricio Jesús Altamirano Martínez, nacido en Buenos Aires en 1977 y quien dijo ser vendedor de herramientas.

En su domicilio los policías incautaron tres teléfonos celulares, una camioneta VW Amarok gris, prendas de vestir y distintos elementos considerados de interés para la causa.

Durante la requisa también hallaron más de tres kilos de cogollos de cannabis distribuidos en frascos de vidrio, marihuana fraccionada, cigarrillos artesanales y otros elementos relacionados con esa sustancia.

Sin embargo, por disposición de la fiscal de Casos Sencillos interviniente, María Eugenia Abihaggle, solo fue citado para una audiencia posterior.

El tercer allanamiento se desarrolló en la manzana E del barrio Alumine, en El Carrizal de Luján. Allí fue detenido Jorge Alberto Paz, un comerciante de 68 años. En la propiedad encontraron una importante cantidad de materiales eléctricos, interruptores, disyuntores, térmicas, rollos de cables, artículos de pintura de distintas marcas, rodillos, lijas, un teléfono celular Motorola y una bolsa perteneciente a un comercio de pinturas de San Juan.

Todo ese material quedó secuestrado para establecer si forma parte de la mercadería adquirida mediante los cheques investigados, detallaron fuentes del caso a El Sol.

El cuarto procedimiento, que tuvo a uno de los personajes más conocidos, se concretó en calle Santa Fe de Las Heras. Allí fue detenido Gustavo Adrián Ortiz, de 52 años. En el inmueble solo se secuestró un teléfono celular marca Redmi que también será sometido a pericias.

Todos los sospechosos fueron trasladados posteriormente a la vecina provincia, donde quedaron a disposición de la fiscalía que dirige la instrucción.

Un apellido conocido para los investigadores

Aunque el operativo tuvo a los cuatro detenidos, luego de que los efectivos de Delitos Económicos de Mendoza desarrollaran las marcaciones solicitadas en el trabajo en conjunto con sus pares sanjuaninos, el nombre que más llamó la atención fue el de Ortiz.

Justamente, desde hace años que se trata de un hombre con amplia experiencia en maniobras fraudulentas vinculadas con cheques. Así lo han demostrado investigaciones policiales y judiciales.

Incluso, aseguran que durante distintos períodos se presentó como enólogo para generar confianza y concretar negocios con bodegas, especialmente en el sur provincial. También lo vinculan con estafas mediante la utilización de cheques robados o sin fondos para adquirir vehículos, materiales de construcción y otros bienes.

Entre los antecedentes que recuerdan los pesquisas aparece un episodio en el que habría entregado cheques robados para pagar trabajos de modificación de camionetas en un taller ubicado sobre calle Adolfo Calle. También existen referencias a maniobras similares con comercios de distintos rubros, modalidad que, según las fuentes consultadas, guarda similitudes con el caso que actualmente desarrolla la Justicia sanjuanina.

Los pesquisas creen que el grupo utilizaba documentación bancaria sin respaldo para concretar compras importantes y retirar mercadería antes de que los comerciantes advirtieran que los valores carecían de fondos. Parte de esos productos, justamente, serían los encontrados durante los allanamientos realizados este martes.

El viejo vínculo con Diego Stuto

La figura de Ortiz ya había aparecido hace una década en otra megacausa por estafas que instruyó el fiscal Juan Manuel Bancalari.

En abril de 2016, fue detenido Enzo Diego Stuto, señalado como informante policial y judicial y amigo del entonces fiscal Daniel Carniello, ya fallecido. La investigación encabezada por Bancalari apuntaba a una serie de estafas millonarias mediante cheques sin fondos utilizados para adquirir vehículos y materiales de construcción.

Aquella causa sostenía que las maniobras se realizaban a través de empresas que obtenían chequeras bancarias para concretar las operaciones. Los investigadores afirmaban que los vehículos y otros bienes eran puestos posteriormente a nombre de terceros para dificultar el rastreo.

Cuando Stuto fue detenido junto con su hijo, el expediente ya tenía otros imputados, como el citado Gustavo Ortiz y Diego Vildoza, otro reconocido malviviente condenado por asesinato, robos y por tener vínculos con policías, algunos de alto rango. La investigación señalaba que todos integraban la estructura que utilizaba cheques sin fondos para concretar operaciones comerciales.

Detuvieron al informante del fiscal Carniello por 15 estafas

Policías arrestaron el domingo por la noche al señalado informante del fiscal Daniel Carniello y a su hijo después de una investigación que lideró la Fiscalía Especial por unas 15 estafas millonarias con cheques sin fondo. La captura de Enzo Diego…

Ese expediente cobró especial notoriedad porque la relación personal entre Stuto y Carniello terminó desencadenando uno de los mayores escándalos institucionales que atravesó el Ministerio Público local.

El entonces fiscal reconocía una amistad de años con quien, al mismo tiempo, estaba siendo investigado por estafas dentro de su propia fiscalía. La situación derivó en un Jury y posteriormente en la salida de Carniello de la Unidad Fiscalía Especial.

Con el paso de los años, el nombre de Stuto volvió a aparecer durante la investigación por corrupción judicial que tuvo como principal acusado al entonces juez federal Walter Bento, aunque en un contexto distinto y dentro del análisis de los vínculos y contactos relevados durante esa pesquisa.