La investigación por el crimen de Joshua Marcos Ángel Garay Quiroga, el adolescente de 15 años asesinado durante un brutal ataque con armas blancas en el complejo La Favorita, comenzó a mostrar un giro que podría modificar una de las principales hipótesis con la que arrancó el expediente.
Si bien en un primer momento se creía que los agresores habían ido en busca de un grupo al que vinculaban con una serie de robos en el barrio, los testimonios incorporados en los últimos días pusieron en duda esa versión y abrieron otra línea de análisis, la que se encontraba en proceso de incorporación de pruebas.
Los tres detenidos por el homicidio son los hermanos Matías, Cristian y Leonardo Elizondo, señalados e imputados como los presuntos autores del brutal ataque ocurrido la noche del jueves 30 de julio en el oeste capitalino.
La pesquisa sostiene que los Elizondo habrían actuado convencidos de que algunas de las personas que estaban reunidas en una casa habían participado en el robo de materiales de construcción y otros hechos contra su familia. Sin embargo, esa reconstrucción comenzó a ser cuestionada por vecinos que declararon ante los investigadores judiciales.
De acuerdo con fuentes del caso consultadas por El Sol, varios testimonios coinciden en que Joshua Garay, un hermano, Alejandro David Contreras (sufrió heridas de consideración) y otras personas que fueron atacadas no serían quienes cometieron esos delitos.
Por el contrario, algunos vecinos declararon ante la fiscalía a otros habitantes de La Favorita como los presuntos responsables de los robos que venían ocurriendo en la zona.
“Esos testimonios mencionan a Sebastián González y Santiago Luquez” como las personas que, según los declarantes, habrían estado involucradas en esos hechos contra vecinos del barrio, sostuvieron las fuentes.
Y agregaron que ambos tendrían problemas de consumo y que sus nombres ya fueron incorporados al expediente para ser analizados por la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos, quien busca determinar si existió una confusión al momento del ataque o si la información que manejaban los agresores era errónea.
La situación de Contreras también forma parte del análisis. El joven, de 25 años, permanece internado en estado grave en el Hospital Lagomaggiore después de recibir múltiples heridas de arma blanca durante la agresión.
Si bien registra antecedentes penales y los investigadores no descartan que haya participado en algunos hechos delictivos en el sector, las declaraciones recolectadas hasta el momento no terminan de cerrar al 100 por ciento como actor principal de los robos que habrían motivado la represalia de los Elizondo.
Uno de los datos que cobró relevancia durante la instrucción es que el chico de 15 años acribillado ni siquiera vivía en La Favorita. Garay Quiroga tenía domicilio en el barrio San Martín y, según reconstruyeron los pesquisas, había llegado al complejo para acompañar a conocidos cuando quedó en medio de la violenta secuencia. Recibió múltiples heridas de arma blanca y murió antes de poder ser asistido.

El objetivo de los pesquisas
El expediente también busca establecer si los hermanos Elizondo actuaron convencidos de que las personas que encontraron en la casa eran quienes venían robándoles o si, directamente, atacaron al grupo equivocado.
Esa posibilidad comenzó a ganar fuerza después de que distintos vecinos coincidieran en señalar a otras personas como las responsables de los hechos contra la familia de los detenidos. Además de hacerlo en la causa, también los testigos lo hicieron en las redes sociales.
Debido a esto, esperaban por más pruebas para avanzar en la causa y terminar de armar el rompecabezas de qué fue lo que sucedió para motivar la violenta reacción de los hermanos Elizondo, quienes son considerados en La Favorita “una familia trabajadora que no tenía conflictos con nadie”.
