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La Policía Vial de la provincia incorporó 10 decibelímetros o sonómetros, con los que pretenden controlar el nivel de contaminación auditiva que tienen los vehículos en la provincia, especialmente las motos. El sistema se implementará primero en una etapa preventiva para luego comenzar a radicar multas con esos equipos. Para eso, el Ejecutivo también está proyectando una modificación de la legislación vigente en la Ley de Tránsito.

Se trata de los primeros decibelímetros que incorporó la Policía Vial y están homologados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Los municipios ya venían trabajando en la incorporación de estos dispositivos y la idea es robustecer el control.

Según explicaron desde el Ministerio de Seguridad, la incorporación de estos equipos permite darle mayor cobertura territorial a los controles, mientras que el carácter preventivo de la primera etapa busca disuadir esas conductas infractoras. Sobre todo de las personas que modifican los escapes para que hagan más ruido.

La novedad fue compartida por la ministra de Seguridad, Mercedes Rus, en el marco de la presentación de Lineamientos de Seguridad Vial, ante jefes de la Policía Vial de toda la provincia, asociaciones de víctimas, jueces viales, representantes municipales y concesionarias de motocicletas, entre otros.

La instancia preventiva y el cambio de legislación

En un primera instancia, los equipos serán utilizados en una etapa preventiva y de concientización. La idea es que no se apliquen multas, sino que los efectivos policiales simplemente controlen los vehículos y notifiquen a los propietarios que están excediendo los límites. Y, en cualquier caso, que detecten si hay modificaciones en los sistemas de escape que obliguen a una reparación.

Mientras tanto, la provincia avanzará en una serie de modificaciones de la legislación vigente, para fortalecer el marco jurídico de su implementación.

Actualmente, la operación con decibelímetros está regida por el artículo 34 de la Ley de Tránsito 9.024. El mismo impone que ningún auto puede superar los límites de emisión de gases, ruidos y radiaciones parásitas. En el caso de los ruidos, establece parámetros según el peso del vehículo.

Las bicicletas con motor, ciclomotores, motos y toda máquina que no supere los 3.000 kilogramos tienen un límite de 85 decibelímetros (dbA). Los vehículos que superen los 3.000 kg tienen un límite de 90 dbA. Las mediciones se realizarán con dispositivos en escala 60-120dbA.

Lo que buscan modificar ahora es el decreto reglamentario de la Ley de Tránsito que no solo ratifica estos criterios de medición sino también las pautas y protocolos para hacer las mediciones (la proximidad al escape, la inclinación, etc.). Es decir, cómo es el procedimiento que se toma como prueba.

Por ejemplo, según explicaron, el procedimiento implica que cuando apenas se enciende el vehículo hay que hacer una primera medición. Luego, acelerar la máquina a las 1.500 revoluciones en la mitad de la prueba y así completar la medición.

Ese decreto determina además que si el vehículo excede el límite es una falta leve. Pero si excede el límite por estar alterado su escape, es falta grave y obliga a la autoridad a retener la movilidad.