La denuncia e imputación a un grupo de rugbiers de la Unión de Rugby de Cuyo por abuso sexual a una joven dejó al deporte de la guinda en el centro de la escena nuevamente.

Es que los jugadores mendocinos han protagonizado diversos escándalos que acapararon la atención de los medios en los últimos 15 años.

Azpilcueta, un caso ejemplar

El 2 de abril de 2008 una pelea se originó por la rivalidad entre dos clubes de la provincia. Todo ocurrió afuera del boliche Óptimo, que funcionaba en Chacras de Coria, donde se desarrollaba una fiesta de cumpleaños privada.

En la madrugada de ese día, pasadas las 4, Valentín Azpilcueta, un joven que jugaba en la división M 18 del Maristas Rugby Club, salió del lugar en compañía de una chica y un amigo. En las inmediaciones del estacionamiento se toparon con cuatro rugbiers, que integraban la M 18 del Club del Personal del Banco Mendoza (CPBM).

Según reflejaron las crónicas policiales, uno de esos chicos se acercó a Valentín y sin mediar palabras le dio fuerte golpe de puño en la espalda, que lo tiró al piso. Luego los otros tres restantes se sumaron y le propinaron patadas y piñas mientras la víctima estaba tendida.

Amigos de Azpilcueta salieron a defenderlo y se desató una gran riña en la que participaron al menos diez jugadores. Valentín se llevó la peor parte: doble fractura de mandíbula, varios moretones en el cuerpo y cortes en el rostro. Los atacantes escaparon a bordo de un vehículo y el joven debió ser hospitalizado e intervenido en la clínica Santa Rosa de Ciudad.

Nicolás Andía, Guillermo Villegas, Lucas Gabrielli y Juan Brenan fueron imputados por lesiones graves calificadas por la entonces fiscal especial, Claudia Ríos. La causa agotó todas las instancias judiciales, incluso en noviembre de 2012 llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Finalmente, el 17 de noviembre de 2015, siete años y siete meses después del hecho, en la Sexta Cámara del Crimen presidida por José Valerio, ambas partes llegaron a un acuerdo y los agresores debieron pedir disculpas y pagar alrededor de 450 mil pesos a la víctima.

Azpilcueta en el Palacio de Justicia.

La muerte de Puleo

Otro caso que conmovió a Mendoza ocurrió el 8 de noviembre de 2013 cuando Cristian Puleo (21), quien era un destacado jugador del Club Banco Mendoza, falleció durante un asado en una finca de Luján.

Según los testigos que declararon en el expediente el chico consumió LSD en el encuentro nocturno y tuvo una sobredosis.

Tras la última dosis, la fatal, algunos recuerdan escucharlo gritar e insultar. Lo último que dijo es que sentía que se estaba derritiendo por dentro. Luego se desplomó, convulsionó y murió. Ninguno de sus amigos lo ayudó debido al nivel de intoxicación que tenían. Por la misma razón la asistencia tardó en llegar.

Puleo tenía un prometedor futuro en el deporte.

La fiscal Viviana Muscianisi imputó por omisión de auxilio a todos los que asistieron a la reunión: Agustín Cocucci, Timoteo López, Lucas Valdez, Lucas Haddad, Julián Matas, Ignacio Donadío, Julián Muñiz, Máximo Grecco y el hijo del dueño de la finca, Gonzalo Ruiz.

Destrozos en Alvear

Un hecho menor que también salpicó al rugby provincial el 3 de septiembre de 2014. En esa ocasión un grupo de jugadores del Liceo Rugby Club destruyeron un albergue del Banco Nación en General Alvear, donde se alojaron durante un fin de semana.

Según detalló Alvear Diario, los jóvenes rompieron cortinas, levantaron cerámicas, tiraron pintura al piso y utilizaron un matafuegos para destrozar varios elementos en el interior del lugar. También forzaron las puertas de un quiosco del cual robaron golosinas y alcohol.

Los destrozos en el lugar.

El Club Banco Nación debió emitir un comunicado donde expresó que los jugadores del Liceo Rugby Club se hicieron cargo de los daños ocasionados.

Pisos con pintura y paredes rotas en el albergue alvearense. 

Golpiza en Iskra

Mas cerca en el tiempo, Maximiliano Filizzola, uno de los imputados por el caso de la violación, fue denunciado por desfigurar a un chico durante una golpiza.

El hecho habría ocurrido el 5 de noviembre de 2016 a la salida del boliche Iskra, en Godoy Cruz. Un golpe de puño le destrozó la mandíbula a la víctima por lo que debieron implantarle una de platino.

El fiscal Lauro Monticone imputó por lesiones graves al rugbier que jugó para el equipo seven de Los Pumas.

El ex Puma, más complicado que nunca.

Y también en Chile

El último episodio ocurrió la noche del 11 de enero en Reñaca. Allí, un joven sanjuanino caminaba junto a su novia cuando fueron increpados por jugadores del Universitario Rugby Club. Como consecuencia de los golpes, al chico le rompieron la nariz.

Según denunció el padre de la víctima en las redes, los deportistas mendocinos habrían intentado manosear a la chica y su novio intentó defenderla, por lo que fue atacado. 

Así quedó el joven oriundo de San Juan.