El Pipi se entregó y fue imputado por el hecho.

Walter Raúl Hidalgo Ortubia tenía 16 años y murió luego de recibir un balazo en la cabeza mientras se encontraba en una plaza del complejo La Favorita, en Ciudad. El adolescente dejó de existir el viernes por la tarde, donde permanecía internado con muerte cerebral desde hacía varias horas.

La investigación, que en un principio apuntaba contra un joven de 18 años identificado como Esteban Elías Uriel González Vega, alias el Lumpa, dio un giro en las últimas horas cuando otro hombre con pasado carcelario se presentó ante la Justicia durante este fin de semana y estaría directamente relacionado con el hecho de sangre. Es conocido como Pipi y tiene domicilio en el barrio UOCRA de Las Heras.

El crimen del menor ocurrió en la mañana del viernes, cerca de las 7, en la plaza Aliar, ubicada en la zona oeste de Ciudad, cuando Hidalgo Ortubia fue atacado con un arma de fuego a corta distancia.

Walter Hidalgo Ortubia, asesinato La Favorita.
Walter Hidalgo, la víctima, tenía 16 años.

El proyectil le impactó en la frente y le causó una grave herida en el cráneo, dejándolo en estado crítico. Una llamada a la línea de emergencias 911 alertó sobre la agresión armada y movilizó a personal de la Comisaría 59ª, que llegó al lugar y pidió asistencia médica urgente.

La víctima fue trasladada primero al Hospital Lagomaggiore, pero debido a la gravedad de su cuadro, fue derivada al Hospital Central, donde horas después se confirmó su fallecimiento pese a una intervención quirúrgica.

Con la intervención del fiscal de Homicidios Carlos Torres, la Unidad Investigativa Departamental Capital (UID) y la División Homicidios comenzaron a trabajar en la escena del crimen y, con base en los testimonios y averiguaciones preliminares, se identificó a González Vega como el principal sospechoso.

El joven, conocido en la zona como el Lumpa, fue señalado por vecinos y pesquisas policiales como el presunto autor del disparo.

En medio de la conmoción por el ataque, la madre del acusado se presentó en la Comisaría 59ª y solicitó la presencia de efectivos en su domicilio. Entre lágrimas, aseguró que su hijo estaba siendo “injustamente acusado” del crimen, pero que de todas formas se entregaría a la Justicia, tal como reveló El Sol.

Pasado el mediodía, detectives de Investigaciones llegaron hasta la vivienda, ubicada en la manzana 3 del barrio Nuevo Amanecer, y lo trasladaron a una sede policial, donde quedó a disposición del fiscal Torres.

Sin embargo, en las horas siguientes, la investigación tomó un rumbo inesperado. Mientras González Vega permanecía detenido, otro hombre, identificado como Guillermo Andrés Zumarán, alias Pipi, se entregó ante las autoridades judiciales. Tras ponerse a disposición de la Justicia, fue detenido y luego lo acusaron como quien disparó el arma que terminó con la vida del adolescente.

Ante este nuevo escenario, los investigadores buscaban esclarecer el contexto del ataque y determinar si hubo algún tipo de enfrentamiento previo. En la barriada hablaban de tema de drogas como el móvil principal del hecho.

Al mismo tiempo, se espera la realización de pericias y de la incorporación de nuevas pruebas para confirmar si Zumarán fue quien efectuó el disparo. En tanto, la situación de González Vega será revisada en las próximas horas, ya que su detención se basó en información preliminar que quedaría sin efecto.

Por lo que comentaron en la barriada y también desde el Ministerio Público fiscal, recuperaría la libertad en las próximas horas.