Carlos Gustavo Arzuza (48) quedó alojado este jueves en el penal de Bolougne Sur Mer, donde aguardará el juicio por la muerte de un paciente en 2013. El médico fue trasladado tras recibir el alta en el Hospital Central, donde estaba internado por una gangrena desde que fue detenido en diciembre por la muerte de Beatriz Gattari.

El profesional de la salud había quedado internado desde el día de su detención cuando fue hallado en pésimas condiciones de salud debido a una gangrena en la zona genital, en la cual él mismo se había sometido una serie de intervenciones.

Desde el nosocomio indicaron que Arzuza “está en condiciones” para ser encarcelado. Por eso, la fiscal de Homicidios Claudia Ríos ordenó que, el sospechado por varios casos de mala praxis y la muerte de tres pacientes, fuese trasladado al penal tras de recibir el alta.

En tanto, el jueves 16 de febrero deberá asistir a la Primera Cámara del Crimen donde se realizará el juicio por la muerte del empresario Roberto Del Barco, que murió tras someterse una liposucción abdominal realizada por Arzuza junto a otro médico. La fiscal de Capital, Laura Rousselle, había imputado a ambos por homicidio simple con dolo eventual, y en septiembre del año pasado elevó la causa a juicio.

Caso bisagra

La muerte de Beatriz Gattari (48) cinco días después de realizarse una liposucción y un implante glúteos en una clínica estética clandestina, ubicada en calle Alem, que dirigía Arzuza, conmocionó a la provincia y ayudó para que otros casos salieran a la luz.

En esa ocasión el médico y su pareja, una mujer oriunda de Rumania identificada como Laura Dutta (condenada a diez años de cárcel en ese país por tráfico de heroína), fueron detenidos e imputados por la muerte de la mujer.