“No estoy sepultado bajo tierra, cuantas veces yo salí ileso de tanta balacera y no quedé tirado en la acera, sangrando, pensando en mi familia”, rezaba una de las frases que Diego Cornejo (24) publicaba en su perfil de Facebook. Justamente, un balazo en la cabeza terminó con la vida del joven delincuente la noche del lunes en el Hospital Central, un día después del ataque.

La Policía y la Justicia están investigando el caso que no tiene detenidos ni sospechosos. Los pesquisas sospechan que el móvil del crimen sería un problema de vieja data entre el agresor y la víctima.

El primo de Cornejo fue el único testigo presencial del hecho pero no brindó datos concretos que permitieran esclarecerlo.

El joven, oriundo de Maipú, fanático del Botellero y de Independiente de Avellaneda, contaba con varios antecedente por hechos ilícitos y había salido hace un tiempo del penal. 

 

En las redes sociales se mostraba con armas de fuego y dinero, que aparentemente había robado. También publicaba frases que hablaban de su estilo de vida e intentaba, de alguna manera, justificar por qué había terminado dedicándose en la ilegalidad.

Como muchos de los jóvenes que se entregan a la vida delictiva, Diego escuchaba gangsta rap y en varias ocasiones posteaba una frase de la banda Fuerte Apache: “Este es el mundo del revés donde yo vivo… Donde los chicos no tienen infancia y trabajan en la calle o roban para comer y sobrevivir”.

La pistola que solía utilizar la víctima.

En tanto, difundía una serie de códigos que él y los suyos seguían, entre los cuales sobresalían: no vender droga, no violes, no robes en tu barrio y no te metas con la mujer de un preso.

También era devoto del Gauchito Gil, incluso, en una publicación muestra una suerte de ceremonia en agradecimiento.

Sin mediar palabras. Diego Antonio Cornejo Farías estaba el domingo con su primo en las inmediaciones de la plaza del barrio Nogal I cuando, minutos antes de las 5, una moto se aproximó y uno de sus ocupantes le disparó.

Desde ese momento, el joven permanecía internado en el Hospital Central en grave estado. Tras agonizar en ese nosocomio capitalino, dejó de respirar en las últimas horas del lunes.