El crimen de Pablo Daniel González (39) ocurrió a comienzos de julio en medio un difícil contexto en el barrio Santa Teresita de Las Heras. Por aquellos días, una serie de enfrentamientos previos entre vecinos y policías habían dificultado las tareas investigativas en la zona.

Incluso, esa suerte de guerra que le habían declarado los malvivientes del popular complejo a los integrantes de las fuerzas desembocó en la muerte de Matías Domínguez, a manos de un subcomisario de la Policía de Mendoza.

Pese a las complicaciones y a la reticencia de los testigos a la hora de colaborar, en el último tiempo las pruebas apuntaron contra integrantes de una banda familiar conocida en el Santa. Se trata de Maximiliano Esteban Rubio Ruarte, alias Machu, y un primo de este, de 17 años (se reserva la identidad por ser menor de edad).

El adolescente terminó por entregarse a la Justicia el lunes, mientras que su familiar fue capturado este martes por personal de la División Homicidios en el cruce de avenida Belgrano y calle Virgen del Carmen, a escasos metros del Palacio Policial.

Ambos quedaron a disposición del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, quien en las próximas horas los imputará por el delito de homicidio criminis causa, es decir, por matar para alcanzar la impunidad en otro delito.

Con esa calificación, que prevé como única pena la prisión perpetua, el represente del Ministerio Público se inclina por la hipótesis del robo.

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Esa versión se manejó desde el principio de la instrucción, debido a que a la víctima le faltaban las zapatillas. Aunque estuvo en duda porque en una mano de González se hallaron 2 mil pesos en efectivo.

No obstante, con las últimas pruebas incorporadas al expediente, los detectives no tienen dudas de que a González lo atacaron a golpes cuando se resistió a un robo.

Golpiza letal 

Corrían las 8 del domingo 4 de julio cuando la alerta se encendió en el Centro Estratégico de Operaciones (CEO), después de que una llamada alertó sobre un hombre que se encontraba herido y tendido sobre el cruce de calles Libertad y Alsina. 

Policías arribaron al lugar y observaron a simple vista que la víctima presentaba una herida en la cabeza, con abundante pérdida de sangre. 

Minutos después, personal médico constató que el hombre se encontraba sin vida y que había sido atacada a  golpes con un elemento contundente.

Aparentemente, la víctima había sido abordada en ese lugar y los autores se dieron a fuga, dejando su cuerpo sobre la vía pública durante algunas horas, hasta que vecinos lo encontraron y dieron aviso al 911.  

En un principio, los detectives del caso no pudieron identificar al fallecido, debido a que no tenía documentación alguna y los lugareños no lo conocían.

Al día siguiente, mediante análisis realizados por el Cuerpo Médico Forense, se confirmó que se trataba de González, quien llevaba poco tiempo viviendo en las cercanías del Santa Teresita.