Autoridades y equipos técnicos de Aguas Mendocinas, el Departamento General de Irrigación, la Dirección de Regulación y Control de Agua y Saneamiento (Dircas), la Subsecretaría de Ambiente y la Municipalidad de Guaymallén se reunieron para evaluar y ajustar el Plan de Contingencias ante posibles desbordes en la Colectora Máxima Noreste.

Durante el encuentro analizaron los modelos desarrollados y los puntos críticos que aparecen cuando varía el caudal en los colectores, sobre todo de cara al verano y al pronóstico de lluvias intensas asociado al fenómeno del Súper Niño. Entre las medidas preventivas, el plan contempla el monitoreo diario del clima y del Sistema de Alerta Temprana (SAT).

El protocolo que se repasó había sido aprobado por Irrigación hace pocos días y ordena cómo se deriva el excedente cuando la colectora colapsa. El Plan A consiste en llevar los líquidos, por sistema entubado, hasta el predio Oltra. El Plan B, de carácter excepcional y último recurso, prevé un bombeo transitorio al Canal Pescara, en calle Buena Nueva, con un control exigente de los vertidos.

Ese esquema incluye además un régimen de autorización estricto: Aysam debe pedir el permiso y la decisión queda en manos del Subdelegado del Río Mendoza, con asesoramiento técnico de la Dircas. El texto aclara que el silencio no autoriza el bombeo, y exige registros horarios de caudal y niveles, una nota formal dentro de las 48 horas y un informe ambiental de cierre en cinco días hábiles. Antes de devolver el riego, hay que limpiar, desinfectar con hipoclorito y verificar técnicamente el cauce.

Todo el esquema se apoya en la declaración de emergencia hidrometeorológica y climática dispuesta en toda la provincia por 180 días ante Súper Niño.

La reunión fue una de las primeras de este tipo desde el recambio en la conducción de Aysam. Darío Hernández asumió la presidencia de la empresa tras la renuncia de Humberto Mingorance, el 20 de octubre, y al llegar al cargo anunció que revisaría el protocolo para casos de tormenta. También se había reunido con el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, para plantear un plan de concientización, incentivos y sanciones contra las conexiones clandestinas de desagües pluviales.

Del encuentro celebrado este viernes participaron Calvente; el secretario de Gestión Hídrica de Irrigación, Diego Coronel; la subsecretaria de Ambiente, Nuria Ojeda; la coordinadora de la Unidad de Evaluaciones Ambientales de la Provincia, Soledad Barros, y el propio Hernández.