Los panes de la droga incautada.

Efectivos de la Policía Federal de La Rioja secuestraron 7,500 kilogramos de cocaína en el límite con la provincia de Catamarca, en lo que se transformó en uno de los procedimientos más destacados de los últimos meses en esa jurisdicción.

La investigación nació luego de que la fuera federal realizara una serie de allanamientos en localidad de Aimogasta, que permitieron el secuestro de sustancias prohibidas. Gracias a esas medidas, se profundizaron los trabajos de los detectives para intentar determinar el origen de la droga.

Así fue que lograron determinar la existencia de una organización que se dedicaba al tráfico de drogas desde la localidad de Oran, provincia de Salta.

Con todos los datos recolectados y analizados, montaron un operativo en la intersección de rutas 40 y 60, en San Blas de los Sauces, para detener a los narcotraficantes, quienes tenían el objetivo de comercializar y distribuir la mercadería en el capital provincial y otros distritos.

El jueves por la noche, en la zona limítrofe entra La Rioja y Catamarca, le frenaron el paso a un par de vehículo con cuatro sujetos y lograron detectar el cargamento de cocaína. Tanto los rodados como los sospechosos quedaron a disposición de la Justicia.