La investigación por el crimen de un hombre en Las Heras este lunes por la madrugada reveló un dato inesperado con el paso de las horas que tiene a los pesquisas trabajando a toda máquina: la víctima, que en Mendoza era conocida como Osvaldo Joaquín Soto Aguilar, podría tratarse en realidad de David Lescano, un hombre oriundo de Tucumán que se refugió en nuestra provincia hace más de una década. Durante años, habría utilizado una identidad falsa que nunca fue advertida por las autoridades.
Lo cierto es que el hombre que fue asesinado de 12 puñaladas en el barrio Tamarindo II tras una violenta discusión familiar, habría adoptado los datos de un hombre nacido en Jujuy que no tiene ningún vínculo con esta historia. Los autores del hecho de sangre habrían sido los hijos de su pareja, dos adolescentes de 14 y 16 años, quienes luego se entregaron ante las autoridades.
Con esa identidad adulterada, fue condenado en Mendoza por homicidio simple, robo agravado y delitos vinculados al narcomenudeo. Incluso estuvo alojado en el Servicio Penitenciario con el nombre apócrifo.
El engaño habría sido tan efectivo que ninguna dependencia policial, judicial ni penitenciaria lo detectó. Así, construyó en Mendoza una segunda vida marcada por la violencia, el tráfico de drogas y las causas penales, aseguraron fuentes consultadas por este diario.
La riña y el cachazo previo: qué pasará con los hermanos acusados de matar al padrastro
La madrugada de este lunes cerró el capítulo final de la vida de Osvaldo Joaquín Soto, un hombre nacido el 6 de abril de 1984 con un extenso prontuario penal, que fue asesinado a puñaladas en Las Heras por los hijos…
En 2017, fue condenado a 11 años y 8 meses de prisión por un homicidio en concurso real con robo agravado, unificando con otra previa por comercio de estupefacientes.
Justamente, el caso de Ley 23.737 fue trabajado por la Policía Contra el Narcotráfico (PCN), que allanó una vivienda en Godoy Cruz luego de una investigación entre junio y mayo del 2014 y encontró marihuana y cocaína fraccionada para la venta, lo que derivó en su primera condena en el fuero federal.
Por su parte, el desenlace fatal ocurrió luego de que este hombre, después de una discusión con su pareja, golpeara en el rostro a uno de sus hijastros adolescentes con la culata de un arma. El joven reaccionó asestándole múltiples puñaladas que terminaron con su vida horas después en el Hospital Central. El padre biológico de los jóvenes, una vez enterado de la situación, los entregó y también dijo a dónde se encontraba el arma blanca.
Mientras avanza la investigación por el crimen en la Justicia Penal de Menores, luego de que los dos hermanos quedaran a disposición del fiscal Gustavo Farmache, el caso también expuso otra situación de gravedad: cómo un hombre logró sostener una identidad falsa durante años a pesar de todos los procesos que tuvo en su contra.
Debido a esto, el representante del Ministerio Público ordenó realizar un seguimiento de sus datos para confirmar la verdadera identidad.
