Mauro Gelvez y su madre, Sandra Jaquelina Vargas.

La Cámara Federal de Mendoza confirmó este lunes el procesamiento con prisión preventiva de Sandra Jaquelina “Yaqui” Vargas Méndez (49), señalada por los investigadores como la jefa de una organización dedicada al comercio de drogas mientras cumplía una pena de 15 años de encierro por delito similares, entre otros como lavado de dinero, y de su hijo Mauro Jesús Gélvez Vargas, al rechazar las apelaciones que ambos habían presentado contra la resolución de primera instancia.

El fallo fue dictado por los jueces Manuel Alberto Pizarro, Juan Ignacio Pérez Curci y Gustavo Castiñeira de Dios, quienes respaldaron la decisión del Juzgado Federal N°1 de Mendoza, a cargo de Leopoldo Rago Gallo, y concluyeron que las pruebas reunidas durante la investigación permitieron sostener, al menos en esta etapa del proceso, la hipótesis acusatoria.

La causa investiga el funcionamiento de una estructura dedicada a la comercialización de sustancias que, según la reconstrucción judicial y de la Policía contra el Narcotráfico de Mendoza (PCN), operaba al menos desde mayo de 2024 y estaba integrada por familiares y allegados de Vargas.

En el expediente se la ubica como organizadora y financista de la banda, mientras que su hijo habría cumplido funciones dentro de la logística y la custodia armada del grupo.

De las imputaciones surge que Vargas fue procesada como autora del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en concurso real con la tenencia de arma de guerra sin autorización legal.

En tanto, su hijo fue procesado como coautor del mismo delito, agravado por la participación organizada de tres o más personas, además de la tenencia ilegal de un arma de guerra, debido a que le secuestraron una pistola calibre 9 milímetros cuando se desarrollaron los allanamientos a mediados del año pasado.

De acuerdo con la reconstrucción judicial, la estructura delictiva estaba integrada -al menos hasta el momento de las detenciones- por varios miembros del entorno familiar y colaboradores.

Entre ellos aparecen Carlos Damián Vargas Méndez, alias “Guatón”, señalado como coordinador operativo y encargado de la recaudación; Luis Alfredo Vargas Méndez, vinculado al abastecimiento de droga. Estos dos hermanos de la Yaqui están prófugos.

También Liliana Elizabeth Echevarría, considerada mano derecha de Vargas; su hija Daniela Lourdes Palma Echevarría, quien habría realizado tareas de comercialización y entrega de dinero y recientemente detenida nuevamente en esta causa; Silvina Jaquelina Gélvez Vargas y Karen Mariana Gélvez Vargas, hijas de la Yaqui, quienes habrían intervenido en la recaudación; además de otros personajes del oeste de Godoy Cruz.

La pesquisa avanzó a partir de intervenciones telefónicas, tareas de inteligencia y una serie de allanamientos que permitieron secuestrar drogas, dinero y armas. Uno de los procedimientos se realizó el 14 de mayo de 2025 en una vivienda del barrio La Esperanza, colindante al Campo Papa, donde los efectivos detuvieron a dos sospechosas y secuestraron marihuana fraccionada, cocaína, dinero en efectivo y teléfonos celulares.

Según fuentes del caso, en ese operativo se incautaron decenas de envoltorios con droga, cigarrillos artesanales con marihuana y más de 177 mil pesos en efectivo, tal como reveló El Sol.

Otro de los allanamientos se produjo el 27 de junio, también en los quiosquitos y otros domicilios de Godoy Cruz. En esa oportunidad se secuestraron más de 200 envoltorios de cocaína, marihuana fraccionada, dinero en efectivo y varios teléfonos celulares.

En el domicilio del barrio Los Toneles donde fue hallado Mauro Gélvez, los investigadores encontraron además una pistola calibre 9 milímetros marca Browning junto con municiones. Ese día gran parte de la presunta organización quedó tras las rejas.

Para la Cámara, los procedimientos y el material incautado reforzaron la hipótesis de que se trataba de una estructura organizada dedicada a la comercialización de estupefacientes en ese sector. A ello se sumaron las escuchas telefónicas incorporadas al expediente, que permitieron reconstruir parte de la dinámica interna del grupo y el vínculo entre sus integrantes.

Una de las conversaciones valoradas por el tribunal corresponde a una comunicación del 29 de marzo del año pasado, entre Daniela Palma y su madre Liliana Echeverría. La transcripción señala:

Daniela: “…recién estaba esta acá estaba cociéndose un pantalón …”;
Liliana: “…¿Quién? …”;
Daniela: “…la Karen (sería la hija de la Yaqui) ahí en la casa de la Silvina (la hija mayor de la jefa narco), no sé si se habrá ido porque estaba ahí hace rato, fui y las dos veces que pase estaba ahí …”;
Liliana:“…a ella a ella es la quiero yo porque a ella le tengo que mostrar el cuaderno, la Yaqui ayer ya me rompía los machetes, no le dije doñita mire por favor, no tía le dijo el Kevin no porque la Karen quiere ver todos los machetes de todas las y me dijo que estaba bien que no le había llevado la plata a la hermana de la Silvina porque como el Kevin es el que le está pagando a la gente, me entendes y está haciendo el cierre, el tema es que a mí me pago 40.000 pesos al Kevin 40.000 porque no nos falto plata de las piedritas y de las 500 tampoco nos falto plata sacando la plata que habíamos llevado que era 1.350.000 de la otra armada después de esa armada yo ya tengo 110 de esa armada que me hicieron ellos ayer el Kevin saco 40.000 pesos de piedritas que ella se lo mando, entonces me dijo Lili vos mañana de ese último paquete tenés que traerme 110 ahí me lo entrego el Adán 110 y ahora bueno la Pía arranco con el sobrante que le quedaba…”.”

Otra llamada, del 6 de abril de 2025, también fue considerada relevante por los jueces. En esa comunicación, Liliana Echeverría habló con su hija Daniela en medio de una situación de alarma:
Daniela: “…¡Maá!..”;
Liliana: “…Dani…”, prosigue- Diga. Con voz agitada y a los gritos Liliana le dice: “…Corré, corré ahí a la vuelta donde está la Yaqui y decile al Kevin que venga urgente acá a la línea, pero ahora ahora… que se me han venido a… me han venido a…. vos decile al Kevin que venga rápido, nada más”.
Daniela: “…Ahí voy, ahí voy, dele…”, finaliza la llamada.

Otra conversación del expediente muestra referencias directas a la acusada dentro de la estructura:

Daniela Palma llama a Agustina;
Daniela: “…¿la má?…”;
Agustina: “… esta acá…”;
Daniela: “… pásamela un ratito…”;
Agustina: “… puta madre…”;
Liliana Echevarría: “… ¿Qué pasó Zulma Lobato?…”;
Daniela:“…mami dice la doña Yaqui si puede subir?…”;
Liliana: “… ahora voy ahora voy que aguante que ahora estoy esperando que el Adan termine de preparar la pintura así vamos los dos para arriba…”;
Daniela: “… dele y después se queda un ratito acá que el Luis se va de viaje necesita ir a buscar algo…”;
Liliana: “… bueno escuchas antes que yo suba me podes mandar a la More así le presta la cocina a la Agustina que quiere como unas papas fritas…”;
Daniela: “… a la Cele…”;
Liliana: “…a bueno la Cele así le saca la cocina y que se vuelva a ir…”;
Daniela: “… si ahí se la mando…”;
Liliana: “… a bueno ahí voy para allá para la Doña…”;
Daniela: “… dele…”.”

También aparece mencionada en otra llamada del 31 de enero del año pasado:
Liliana llama a Daniela:“…Danii…”;
Daniela“…mamii…”;
Liliana: “… acá voy llegando al puente de la Pirovano y te voy a llevar lo tuyo…”;
Daniela: “… ha sí, porque ahí me vino a decir la novia del Mauro que la llama Doña Yaqui si puede subir…”;
Liliana: “… si bueno que se espere ahora, voy a llevarte la mercadería ahora, no voy a subir con todo esto para aquel lado…”;
Daniela: “…no no yo le dije capaz se está demorando porque está retirando la plata le dije sabe…”;
Liliana: “… haaa…”;
Daniela: “… dele ma la espero…”;
Liliana: “… dale nena …”; y finaliza la llamada.”

En paralelo, la Cámara también analizó una conversación que hace referencia directa al hijo de la Yaqui y a la posesión de armas dentro de la organización. Se desarrolló el 18 de mayo del año pasado.

Juan (Piña, condenado por asesinato en el Campo Papa) llama a su pareja Liliana se saludan y esta dice “… acá pa acá, mira hemos tenido una noche de pija culiado…”; Y agrega: “… pero está bien que lo hayan matado al pericote culiado ese…”;
Liliana:“… si pero no tanto eso Juan, han venido tres chabones acá a mi casa encapuchados, eeehhh, haciéndose pasar que eran primos del Maurito a pedirme fierro …” charla trivial y luego “… yo me levante a las tres y media y me decían hola doña, doña deme, deme los fierros del Mauro deme los fierros del Mauro, pero le digo que fierros? De qué Mauro me hablas?, encapuchados hasta acá, se le veían los ojos, de ahí han buscado, la Sandra, era el cumpleaños de la Sandra, la han empujado a la Milagros, a la Gorda, se le han metido adentro y le han dicho que eran mis primos, que esa era la línea y que le dieran todas las cosas, después han bajado alla abajo donde vive el pibito el Adan y le han dicho que querían el fierro del Mauro, que querían el fierro del Mauro y lo han sacado de vuelo … el tema, que quienes son? .. quienes son, el Uriel Champú, con el que le robó la bicicleta a mi hijo, todos esos han andado por acá, acá en la cuadra, ya lo tenemos acá en la cuadra, ahora fui alla arriba porque yo tendría que haber ido a las 6 de la tarde entonces yo me fui para alla y le conté a la Doña y le conté a la otra chica lo que estaba pasando y que tuviéramos mucho cuidado y ahora me dice la doña Lili te encargo que compres una caja de balas, compra una caja de balas y ahí voy a ver si me pueden pasar un fierro mas, hay una 9 que es del Mauro…”.

A estas escuchas se sumó otro elemento que los magistrados consideraron significativo luego de analizar tanto al Ministerio Público, a cargo de Fernando Alcaraz, como a la defensa, representada por Enoc Ortiz: el análisis de movimientos financieros vinculados a la jefa narco.

Un informe del organismo ARCA incorporado al expediente indicó que Vargas tenía cuentas en billeteras virtuales y plataformas digitales donde se registraban transferencias de dinero que no podían justificarse con ingresos formales. El documento concluyó que, al encontrarse privada de libertad y sin actividad laboral registrada, la investigada “no podría justificar el origen de los fondos en billetera virtual”.

Tras analizar todos estos elementos, la Cámara concluyó que el procesamiento dispuesto por el juez Rago Gallo se encontraba debidamente fundamentado y que el grado de probabilidad exigido en esa etapa del proceso se encontraba cumplido. Por ese motivo, rechazaron los planteos de nulidad de la defensa y confirmaron tanto el procesamiento como la prisión preventiva.

La resolución también destaca que la imputada ya cumple una condena de 15 años de prisión y que, al momento de los allanamientos, se encontraba gozando del beneficio de salidas transitorias, circunstancia que, según el tribunal, incrementó el riesgo de fuga ante la posibilidad de una eventual unificación de penas.

Con ese argumento, entendieron que la prisión preventiva sigue siendo la medida adecuada para asegurar el avance de la investigación, lo que complicó su situación y es más que probable que llegue a debate nuevamente.