Mauro Jesús Gelvez no tuvo muchas opciones. Nacido el 20 de marzo de 2003 y con base en una barriada cercana al asentamiento Campo Papa, arrastró desde la cuna un destino marcado por la violencia, la droga y las armas. Hijo de Sandra Jaquelina Vargas (48), alias la Yaqui —la jefa narco más temida del oeste de Godoy Cruz— y del ya fallecido Cristian Mauricio Gelvez —vinculado a delitos violentos y acribillado a balazos a principios del 2014—, Mauro heredó más que un apellido: se movió por un amplio territorio, con una red de lealtades y enemigos, y tuvo un rol en una guerra que todavía mantiene en vilo al sector.
Este viernes, el joven de 22 años fue detenido y enviado a la cárcel junto con su madre y cinco sospechosos más, en una causa que se reactivó hace poco más de un año y que volvió a tener a la jefa narco, condenada a 15 años de cárcel, sospechada como máxima autoridad del narcomenudeo en los barrios del oeste.
La Yaqui Vargas quedó presa otra vez como jefa de una organización narco
Como si fuera un calco de lo vivido hace más de una década, los barrios del oeste de Godoy Cruz volvieron a ser este viernes a las 13.30 epicentro de allanamientos masivos por una megacausa que destapó una organización narco matriarcal…
Desde su adolescencia, el joven fue señalado como parte del núcleo duro de la estructura criminal que comandaba su madre, quien terminó nuevamente en la cárcel federal de Cacheuta e imputada el lunes como máxima referente de una banda dedicada al narcomenudeo.
En ese esquema, Gelvez cumplía múltiples funciones: se movía como mensajero, trasladaba estupefacientes, se mostraba armado, intimidaba y respondía con fuego ante cualquier amenaza. No era un simple soldado: era el brazo operativo, un “pichón” de líder que, con el correr de los años, ganó poder entre los jóvenes de las gavillas del oeste departamental.
Su nombre comenzó a aparecer con frecuencia en los informes policiales vinculados a tiroteos en Campo Papa, Los Paraísos y La Esperanza. También en redes sociales como Facebook e Instagram, donde posaba con armas y vestimenta deportiva que luego aparecían en escenas delictivas.
Esa exposición no solo fue una marca de estilo entre sus pares; también fue una pista constante para los investigadores policiales y judiciales que siguen su rastro. Un video que fue registrado hace un par de años en una de esas redes y que llegó a las autoridades lo mostraba con estupefacientes a su lado y cantando.
Los roles clave detrás de la captura de la Yaqui: las mujeres que vendían para ella en los “quiosquitos”
La caída este viernes de Sandra Jaquelina Vargas (48) volvió a sacudir el andamiaje del narcotráfico barrial en el oeste de Godoy Cruz. Aunque su nombre es conocido en el mundo del hampa mendocino desde hace años, la reciente investigación impulsada…
Gelvez se movía con un grupo reducido de jóvenes con los que compartía territorio y linaje delictivo. Su amigo más cercano en la calle era Nehuen Ariel Martínez, conocido como Tatotito, detenido el año pasado por el crimen de Miguel Ángel “Pollo” Valdivia, otro nombre fuerte del narcomenudeo en la zona, quien fue acribillado en su silla de ruedas mientras se encontraba en la gomería de sus abuelos, sobre calle Salvador Civit.
Juntos, Mauro y Tatotito eran mencionados como la dupla armada de la Yaqui mientras la mujer permanecía en prisión, antes de que recibiera el beneficio de las salidas transitorias. Los pesquisas consultados por El Sol señalan que también mantenían relación directa con Liliana Echevarría, esposa de Juan Piña -condenado a fines del año pasado por el homicidio de Kevin Muñoz en el Campo Papa– y marcada como “la mano derecha” de Vargas en el control de la zona de venta de sustancias en el llamado “Fachi”.
El asesinato de Muñoz a metros de un quiosquito de venta de cocaína y marihuana en la manzana Ñ, el 18 de noviembre del 2023, fue uno de los “pretextos” para potenciar la investigación contra la Yaqui meses después: los testigos señalaron que Piña se encontraba en la escena junto con Mauro, el famoso Perita (Pablo Andrés Luca, por estos días en el banquillo por intento de homicidio y abuso de armas, entre otros delitos) y el Tatotito y que todos dispararon. El aporte no era descabellado: en la escena del crimen se levantaron vainas servidas de tres armas distintas.
Un asesinato, tiroteos y una guerra narco cada vez más violenta en el oeste de Mendoza
Los apodos de los personajes son demasiados y pueden generar confusión. Sin embargo, la mayoría de ellos están identificados con nombre, apellido, domicilio y parentescos. Se mueven en manada por sectores marginales ubicados en lugar de difícil acceso para la policía…
Pero Mauro no solo estuvo del lado de los que aprietan el gatillo. También fue blanco. La madrugada del 29 de enero de 2023 fue baleado en el barrio Los Paraísos, mientras circulaba en moto. Sobrevivió de milagro. En un primer momento, se creyó que el ataque había sido ordenado por un grupo rival de La Favorita, pero con el tiempo surgieron otros sospechosos, ligados a vendettas internas por el control de la distribución. Esa balacera, lejos de frenarlo, lo consolidó como un objetivo de poder.
Uno de los últimos episodios que lo tuvo como protagonista fue un tiroteo contra la banda de Los Monstruitos, ocurrido el jueves por la noche, horas antes de que se concretara su detención. Durante ese cruce se cayó un arma a la calle, que se cree fue recuperada por Daniela Palma -otra pieza clave en la red de la Yaqui, detenida en el barrio La Esperanza- y luego devuelta a Mauro, en una maniobra que quedó registrada y que terminó de sellar su imputación por tenencia ilegal de arma de guerra, debido a que cuando fue allanado encontraron la pistola.
En los pasillos del barrio, pocos se animan a nombrarlo como autor de los hechos. Para algunas fuentes de la barriada, Mauro ya no solo es el hijo de la Yaqui: es su reflejo, su legado y la continuidad del poder para no perder el negocio. Por eso quedó detenido. Se trata de un joven criado entre el asesinato de su padre, la venta de drogas, venganzas y códigos de fuego, que sigue marcando el mapa criminal del oeste mendocino.

