Parte de los internos durante el debate que culminó este jueves.

El Tribunal Oral Federal Nº1 de Mendoza condenó la tarde de este jueves a tres presos que se encontraban procesados por tenencia y venta drogas en la cárcel de Almafuerte. En total, siete internos habían llegado a debate por dos procedimientos que se desarrollaron en el penal ubicado en Cacheuta el 26 de abril y el 7 de junio del 2022 y cuatro terminaron absueltos.

La información a la que accedió El Sol sostiene que los condenados fueron Carlos Alberto Ortega Molina, Ricardo Andrés Ferreyra Ervidia –reconocido sicario e integrante de bandas criminales- y Francisco Ceferino Gutiérrez Salas. Todos fueron sentenciados a seis años de encierro más declaración de reincidencia.  

Por su parte, el tribunal compuesto por Alejandro Waldo Piña, María Paula Marisi y Alberto Daniel Carelli, luego de varias horas de deliberación, absolvió por la duda a los internos Nelson y Néstor Funes Guerra -los hermanos recordados por ser condenados en el caso Matías Quiroga, el joven asesinado después de un asalto a la Bolsa de Comercio de Godoy Cruz el 9 de marzo del 2012-, Darío Cantos Baigorria y Elias Facundo Luna Echenique.

La reconstrucción de los hechos sostiene que el primer cargamento de droga fue descubierto el 26 de abril del 2022, cuando llegó un remisero identificado como “habitual depositante de mercadería” en el complejo Almafuerte. El hombre hizo entrega de dos bolsas de cemento destinadas a cinco reos del módulo II, ala 1.

Se trataba de los “Mellizos” Néstor Edgardo y Nelson Gerardo Funes Guerra, Elías Facundo Luna Echenique, Darío Alejandro Cantos Baigorria y Francisco Ceferino Gutiérrez. Todos habían presentado una nota conjunta firmada solicitando autorización para ingresar materiales de construcción.

Los internos habían presentado un proyecto para realizar un vivero en el módulo donde estaban alojados, precisamente, el ubicado en los jardines colindantes. Como el Servicio Penitenciario no les podía proveer los insumos para desarrollar los supuestos trabajos, presentaron una nota pidiendo que les dejaran ingresar dos bolsas de cemento.

Los internos mientras eran juzgados. Algunos de ellos, como los los mellizos Funes Guerra, fueron absueltos por la duda.

Las bolsas de cemento fueron sometidas a un primer control por un can antinarcóticos y el mismo arrojó resultado negativo, por lo que continuaron su camino. Sin embargo, cuando fue el momento de cargar las bolsas en un carro de traslado, una se fracturó y los guardias pudieron observar un envoltorio conteniendo droga.

Se convocó nuevamente al perro del Servicio Penitenciario, Sam, y requisaron las bolsas. Así fue que hallaron trece envoltorios ocultos realizados en cinta de empaque, que hicieron un peso total de 1,925 kilogramos de marihuana.

Ante esto, se desarrollaron allanamientos en las celdas 205, 208, 215, y 216 del módulo II, a la 1, donde se encontraban alojados los hermanos Funes Guerra, Gutiérrez, Cantos y Luna, entre otros que cumplen penas de varios años de encierro.

Por esta causa, solo fue condenado a seis años de encierro y declaración de reincidencia Carlos Alberto Ortega Molina, conocido como “Gordo” y de 43 años.

El delito fue por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por la participación de tres o más personas organizadas para cometerlo y por hacerlo en el lugar de detención en calidad de coautor. Ortega Molina fue absuelto en el otro procedimiento, el que se desarrolló poco más de un mes después, cuando existían sospechas de ingreso y comercio de drogas a grandes escalas en el penal lujanino, con las sospechas de connivencia penitenciaria.

Por su parte, del allanamiento de la celda 205 (una medida que se desarrolló el 7 de junio del año pasado), donde se alojaban Francisco Gutiérrez Salas y otros dos internos, incautaron un teléfono celular, chips de teléfonos celulares y 216 recortes de LSD. Se hallaban en un frasco plástico blanco, sobre una repisa con varios recortes de nailon. Para las fuentes, esto demostró que se estaba en presencia de internos que se dedicaban a la comercialización, al menudeo de sustancias prohibidas.

Por último, en la 208 y 216 dieron con documentación, anotaciones, cargadores de teléfonos, dos celulares, siete partes de teléfonos sin poder comprobar su origen y papel tipo film con sustancia vegetal similar a la marihuana, envoltorios de nailon, un celular y una tarjeta de memoria, respectivamente.

Luego de los alegatos de las partes, el TOF Nº1 encontró culpables a Ferreyra Ervidia (de 49 años y conocido como “Pailón” o “Grandote”) y a Gutiérrez Salas (49). Además de la declaración de reincidencia, impuso seis años de cárcel por la tenencia para la venta de la sustancia y fijó una multa económica. Ambos fueron absueltos por la droga que encontraron en bolsas de cemento el 26 de abril de ese año.

La fiscalía estuvo a cargo de la auxiliar fiscal María Marta Poggio y las defensas estuvieron representadas por Gustavo Emanuel Gaido (por los hermanos Funes), Gonzalo Javier Castro (asistiendo a Cantos y Ferreyra Ervidia) y Alejo Amuchástegui y Leonardo Pérez Videla -defensores oficiales- por Luna, Gutiérrez y Ortega.