Diez allanamientos realizados este jueves en el asentamiento Buena Nueva, de Guaymallén, dejaron al descubierto un importante acopio de herramientas robadas que estaban ocultas en distintas viviendas de la zona. El operativo fue el desenlace de una investigación que se desarrolló durante varias semanas para esclarecer una serie de hechos delictivos registrados en el departamento.
Los procedimientos fueron ejecutados en simultáneo por efectivos de la Unidad Investigativa Departamental (UID), quienes irrumpieron en distintos inmuebles con órdenes judiciales. La pesquisa apuntaba a establecer el destino de numerosos elementos denunciados como sustraídos e identificar a las personas involucradas en las maniobras.





Durante los registros, recuperaron una gran cantidad de herramientas nuevas valuadas en aproximadamente 50 millones de pesos. Los elementos secuestrados quedaron incorporados a la causa y serán sometidos a las medidas correspondientes para determinar su procedencia y posterior restitución.
Además del hallazgo de los bienes robados, secuestraron un arma de fuego. En paralelo, siete personas quedaron vinculadas al expediente: cinco fueron aprehendidas durante los operativos y otras dos permanecen detenidas por disposición judicial.
Uno de los domicilios inspeccionados exhibía un cartel que lo identificaba como comedor comunitario. Sin embargo, al ingresar, los investigadores determinaron que no se desarrollaban actividades relacionadas con esa función y detectaron una conexión con otra de las propiedades allanadas, donde también se encontraron elementos buscados por la pesquisa.
Las medidas fueron ordenadas por la Unidad Fiscal Correccional. Con los resultados obtenidos, la investigación sumó nuevas pruebas para reconstruir el circuito que seguían los objetos robados y determinar las responsabilidades de los involucrados.
