Lo conocen el Chacal de Perdriel. Lo detuvieron a fines de enero del 2020 por abusar sexualmente de las dos hijas de su pareja y este lunes reconoció los hechos en un juicio abreviado.

Se trata de Jorge Luis Escudero Zalazar (52), quien admitió las acusaciones de abuso sexual con acceso carnal agravado y gravemente ultrajante agravado por la convivencia y recibió 12 años de cárcel luego de que su defensa pactara la pena con el fiscal del caso, Darío Nora.

La información a la que accedió El Sol sostiene que fue la jueza Nancy Lecek la que homologó el acuerdo en el Polo Judicial de Ciudad.

La historia de los abusos sufridos por las hermanas es dramática.

Actualmente, la más grande tiene 19 años y la más chica 18. Vivían con su madre en una finca ubicada en el citado distrito lujanino y la pareja de su madre las violó reiteradas veces sin que nadie lo supiera. Las niñas eran amenazadas para que no contaran los tormentos que sufrían. 

Los ataques comenzaron cuando las víctimas eran unas niñas y se prolongaron durante 10 años. La denuncia en su contra se radicó el 23 de enero del 2020.

Cansadas de los sometimientos, la mayor de las hermanas decidió contarles a sus familiares (un hermano que ya no vivía con ella, una tía y su abuela) que había sido abusada por el concubino de su madre, quien trabajaba en una empresa metalúrgica.

Enterada de la situación, los parientes de las hermanas fueron a hablar con su madre. Sin embargo, en un primer momento la mujer no creyó lo que contaban y se encontraba en “shock”, de acuerdo con lo comentado por fuentes del caso.

Lo cierto es que la denuncia se radicó formalmente en la Oficina Fiscal Nº 15, después de que Escudero Zalazar increpara al hermano de las víctimas en otra dependencia judicial, la Nº11 de Luján, cuando llegó para poner en conocimiento de los hechos a las autoridades judiciales.

Un día después de la presentación, el Ministerio Público solicitó que ambas jóvenes fueran llevadas hasta el Cuerpo Médico Forense para constatar las lesiones.

A las pocas horas, y cuando los resultados de los informes preliminares confirmaron que eran víctimas de abusos, se ordenó la captura.

Pasaron los meses y los peritajes (principalmente psicológicos, que revelaron que las hermanas no fabulaban) terminaron de sentenciar al detenido.

Finalmente, el llamado Chacal de Perdriel reconoció todas las acusaciones y fue condenado a 12 años de encierro.