Rubén Cáceres (31) fue quemado vivo y descuartizado en octubre de 2012 en el barrio Campo Papa de Godoy Cruz. El crimen fue el inicio de una violenta guerra de bandas narco que tiene a Jaquelina Vargas como líder de una de las facciones. A más de tres años del hecho, este viernes comienza en la Sexta Cámara del Crimen el juicio que tiene como imputado a Víctor Ariel Martínez (23), conocido como “El Gordo Ariel”.
Martínez sindicado como uno de los angelitos de la Yaqui fue detenido en agosto de 2014 en una vivienda de la barriada del oeste de godoicruceño tras permanecer escondido en Neuquén por más de un año.
El crimen de Cáceres tuvo características macabras. Tal es así que los asesinos se habrían paseado por el barrio con la cabeza de la víctima como trofeo. El resto del cuerpo fue seccionado, colocado en bolsas de nylon y enterrado en un piletón.
Según trascendió los criminales actuaron por encargo, ya que respondían a las órdenes de Vargas. Pero a pesar de que Cáceres contaba con antecedentes, creen que no era él el objetivo, sino otro hombre con características físicas similares y que estaba enemistado con la sindicada jefa narco. La rivalidad se desató cuando las facciones comenzaron a disputarse el control de la zona para la venta de estupefacientes.
Por este hecho también fue detenido Ariel El Pitu Vargas, hermano de Jaquelina, pero la falta de pruebas en su contra lo dejaron en libertad, al menos por unos meses. En octubre de 2015 cayó acusado de asociación ilícita, comercialización de drogas y lavado de dinero.
El crimen de Cáceres acrecentó la rivalidad entre bandas a tal punto que un mes después asesinaron a loas hermanos Daniel y Marcelo Paves en al barrio San Vicente. Por este hecho fueron acusados “Arielito” y “Cara Cortada”, dos menores.
En tanto, el crimen que marcaría el ocaso de la banda de la mujer ocurrió en enero de 2014 cuando en un tiroteo en el Campo Papa fue acribillado Cristian Gelvez (40), esposo de Vargas.
Si bien la gavilla intentó vengar este hecho, una minuciosa investigación logró dar con el sospechoso, el ex penitenciario Javier Enrique Carnicero Quirino (33).
Esta pesquisa permitió además descubrir los movimientos de Vargas y su clan y de esta manera comenzó a derrumbarse la organización.
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Finalmente en marzo de 2014 Vargas fue detenida en una vivienda de San Luis. También están tras las rejas tres hermanas, la suegra, sobrinos y otro hermano varón. La mayoría acusados de integrar la banda criminal y por comercialización de drogas y lavado de activos.
Vargas espera en prisión dos juicios. Uno en la justicia provincial por asociación ilíctia y en la federal -que comenzaría en los últimos días de abril- por lavado de dinero y comercialización de drogas.
Identificado gracias a un tatuaje
Rubén Cáceres, un hombre de 31 años con antecedentes, fue descuartizado. En un claro mensaje mafioso para sembrar terror en el oeste de Godoy Cruz, pasaron su cuerpo como un trofeo por diversos barrios. Tal era el daño que presentaba el cadáver, que su mujer lo identificó por un tatuaje del Gauchito Gil que tenía en su espalda.
Varios imputados tuvo la causa, y el Gordo Ariel Martínez terminó con prisión preventiva después de ser atrapado en el Campo Papa. Estuvo oculto en Neuquén. Testigos de identidad reservada lo involucran en el hecho. De todas formas, comprobar su participación será una tarea complicada para la fiscalía.
