Padre e hijo también fueron detenidos la mañana de este miércoles en el marco de la megainvestigación por el presunto cobro de coimas, que desembocó en la captura del jefe de la Policía Federal de Mendoza, Dino Rossignoli.
Se trata de Ernesto y Nicolás Bazán, propietarios de la red de joyerías céntricas Stefano Cannela, quienes comenzaron a ser investigados hace varios meses por evasión fiscal, lavado de dinero, mercado negro de oro y hasta tráfico de estupefacientes.
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Justamente, fue a partir de esa pesquisa que se descubrió que existieron contactos telefónicos y presenciales con el responsable de la Delegación local de la PFA, describieron fuentes policiales.
Para los detectives que encabezan la megacausa, Rossignoli cobraba sumas de dinero a cambio de permitir la transacción ilegal de divisa extranjera en los locales que Bazán y sus socios utilizaban como pantalla.

La Policía Contra el Narcotráfico (PCN) desarrolló en junio pasado 22 allanamientos en las joyerías, bares, boliches, estudios contables y domicilios vinculados a los Bazán, en los que fueron identificadas 74 personas, entre los que había tres ex policías que cumplían tareas de custodia en algunos de los locales.
Si bien los principales apuntados no fueron detenidos, se les inhibieron sus bienes y los comercios permanecieron clausurados durante algunos días.
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Durante esas medidas, se incautaron 4.100.000 de pesos, casi 50 mil dólares, más de 7 mil euros, máquinas de contar dinero, armas de fuego, municiones, marihuana y balanzas, entre otros elementos.
Lo cierto es que, ahora, los Bazán quedaron en calidad de detenidos e incomunicados, por lo que fueron trasladados a U-32, al igual que Rossignoli.

