Tal como se preveía en el desarrollo del juicio por el crimen de Micaela Tati, la adolescente de 13 años ultimada de un disparo en el barrio La Gloria en marzo de 2012, la parte acusatoria pidió la condena más dura para el único imputado, Jorge Loco Barroso.

Esta mañana comenzaron los alegatos en la Sexta Cámara del Crimen y el primer turno fue para el fiscal, Fernando Guzzo, quien solicitó 26 años de prisión para el acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso ideal con tentativa de homicidio, en contra de la niña y el tío de ella, Rafael Molina, quien también recibió un disparo pero no perdió la vida.

El representante del Ministerio Público se basó en los argumentos contradictorios del tío de Tati y en declaración de testigos que, según estableció, fueron plantados por la familia del jefe de la barra de Godoy Cruz, Daniel Rengo Aguilera. La familia Aguilera tenía vinculaciones con Barroso.

De hecho, antes de los alegatos, declararon dos testigos de último momento que fueron ofrecidas por la defensa y no aportaron mayores detalles, aunque si señalaron que quienes circulaban en la moto eran jóvenes, pese a no precisar otros detalles como el color de la ropa. Es por esto que el abogado querellante, Juan Carlos Aguinaga, solicitó la compulsa por falso testimonio para una de las declarantes.

Este letrado cambió un detalle en la calificación con el fiscal y pidió el concurso real, es decir, que se le pueden sumar la pena de ambos hechos.  De esta forma solicitó que el tribunal imponga 30 años de prisión contra Barroso.

En tanto que la defensa, patrocinada por Laura Aizcorbe, solicitó la absolución lisa y llana del Loco, entendiendo que no estaba comprobada su participación en el homicidio.

La sentencia será deliberada por los jueces Alejandro Gulle, Maria Liliana De Paolis y Marcelo Gutiérrez del Barrio y será leída el próximo martes a primera hora de la mañana. También se resolverá los pedidos de compulsa de la parte acusatoria.

Un disparo fatal

El ataque fue el 10 de marzo del 2012. A las 14, Micaela Tati (13) caminaba por la plaza del barrio La Gloria junto a su tío, Rafael Alejo Molina, y su hermanita de cuatro meses, con quienes había ido a una feria. Al parar en la intersección de Vélez Sarsfield y Bahía Aguirre, dos individuos pasaron en una moto y comenzaron a efectuar disparos.

Un proyectil impactó en la pierna de la adolescente y le dañó la arteria femoral, lo que le causó la muerte tres días después en el Hospital Notti. Otra bala dio en el muslo izquierdo de Molina.

El Loco Barroso fue arrestado el 6 de abril del 2013, luego de un allanamiento en su domicilio de Rodeo de la Cruz.