El sujeto detenido, cuando fue derivado al Hospital Carrillo.

El sábado a la siesta, un llamado al 911 alertó sobre un episodio de violencia de género en el barrio 8 de Abril, en Las Heras. La escena que encontraron los policías fue desgarradora: una mujer postrada en una cama, con parálisis en las piernas, intentaba defenderse de los golpes de su pareja.

Al llegar a la manzana C, los efectivos de la Subcomisaría Sánchez que fueron desplazados escucharon gritos desde la calle y observaron por una ventana cómo un hombre vestido con un buzo rojo agredía a la mujer, que apenas podía cubrirse. La puerta estaba entreabierta y los uniformados ingresaron de inmediato, reduciendo al agresor en medio de su resistencia.

La víctima, una mujer de 46 años con diagnóstico de parálisis en la parte inferior del cuerpo, relató entre lágrimas que su pareja la golpeaba, la insultaba y hasta había llegado a arrancarle la sonda gástrica.

Además, contó que él solía vender sus pertenencias para comprar droga y alcohol, tal como detallaron fuentes del caso a El Sol. “Estoy cansada de que me pegue y me maltrate”, denunció, decidida a terminar con años de violencia.

Mientras los efectivos se comunicaban con el Ministerio Público, el detenido protagonizó un nuevo intento de fuga. Desde el interior del patrullero, un Renault Logan, pateó la puerta trasera derecha, logró forzar el seguro y escapó corriendo por la cuadra. La persecución fue inmediata: los policías lo alcanzaron a pocos metros, pero el hombre se resistió con violencia y terminó con algunos raspones tras caer al piso en medio del forcejeo.

Lejos de calmarse, el sujeto volvió a golpearse la cabeza contra la chapa divisoria del móvil durante el traslado a la dependencia policial. Fue derivado al Hospital Carrillo, donde un médico le realizó varias suturas por cortes en el cuero cabelludo.

Luego quedó alojado en la Subcomisaría Iriarte. Lo identificaron como Ceferino Carlos Francisco Rodríguez Agüero, de 48 años.

De acuerdo con fuentes judiciales, como la puerta del patrullero resultó forzada, fue peritada para constatar los daños y pontenciar la investigación en su contra. Por lo que detallaron las fuentes, Rodríguez Agüero fue imputado por violencia de género, resistencia a la autoridad, evasión y daños al Estado.

En paralelo, la víctima fue entrevistada por personal especializado y luego amplió la denuncia en sede judicial. La investigación en la Unidad Fiscal de Violencia de Género buscará determinar la magnitud de los hechos de maltrato que padeció la mujer y cuánto tiempo llevaba sufriendo los hechos.