“Era muy alegre, Leonel”. Con esas palabras, Angélica Calderón, vecina de Villa Junín y encargada del merendero Manos Solidarias, recordó al niño que solía asistir tres veces por semana a las actividades del lugar. El pequeño de 7 años murió en un tiroteo en Las Heras.
Leonel era un habitué del merendero. Participaba de las propuestas junto a otros chicos, jugaba y compartía buena parte de sus tardes en ese espacio de encuentro del barrio.
“Jugaba todo el día, participaba en todas las actividades”, contó Angélica, quien además destacó una de las actividades que más disfrutaba el pequeño: la murga.
Leonel formaba parte de la escuelita de murga del barrio y tenía su propio redoblante.
“Él siempre con su redoblante y todo, él tocaba muy bien”, recordó la mujer, que también lo definió con una frase que resume el recuerdo de quienes lo conocían: “Era un chico muy dulce”.
Leonel y su vínculo con la escuela
El niño también concurría a la escuela durante el turno tarde. Según contó su hermana Valeria, era algo que disfrutaba y que hacía todos los días.
“Le gustaba ir a la escuela todos los días, mi mamá lo llevaba, le gustaba jugar”, relató.
Fuera de la escuela y del merendero, Leonel tenía otro espacio habitual: las calles del barrio, donde se encontraba con otros chicos para jugar.
Su hermana contó que era muy querido por los vecinos y que habitualmente se juntaba con otros niños de Villa Junín.
El día que Leonel no fue al merendero
Para Angélica, hubo un detalle que llamó su atención después de la violencia registrada en el barrio.
Leonel era un asistente habitual del merendero, por lo que le sorprendió no verlo en una de las jornadas de actividades, que comienzan alrededor de las 18.30.
“Me extrañó, porque yo empiezo con la actividad en el merendero a las seis y media de la tarde, porque no había ido”, contó.
El motivo fue que Leonel “tenía miedo” después de los disparos que se habían registrado al mediodía y decidió no asistir al merendero.
El recuerdo de su hermana
Valeria también recordó a Leonel desde su vida cotidiana y las dificultades que había atravesado.
Lo describió como un niño “muy sufrido por la muerte de su padre”, pero destacó que, pese a todo, disfrutaba de ir a la escuela y jugar con otros chicos.
También contó que era muy querido por quienes vivían en Villa Junín.
“Una angelita era”, expresó su hermana al recordar al pequeño.
El crimen que terminó con la vida de Leonel
Leonel Ortiz, de 7 años, murió tras recibir un disparo durante una balacera registrada en Villa Junín, en el departamento de Las Heras. El niño quedó en medio de un ataque, en el cual unos sujetos buscaban a su hermano Daniel “Poroto” Ortiz y lo acusaban de haberles robado, y fue trasladado de urgencia al Hospital Carrillo, donde finalmente falleció.
El hecho ocurrió mientras se registraba un enfrentamiento armado en la zona. Leonel se encontraba en la casa de su hermana, cuando los disparos alcanzaron el lugar y uno de ellos impactó contra el pequeño.
La investigación avanzó durante las horas posteriores al crimen y la Policía de Mendoza logró identificar al principal sospechoso del homicidio. A partir de elementos reunidos por la Dirección de Investigaciones y declaraciones testimoniales, la Fiscalía dispuso su captura.
El acusado fue detenido durante la mañana en el barrio San Martín, menos de 12 horas después de haber sido identificado. La causa continúa bajo las directivas de la
