En la nota publicada el 22 de setiembre, en la página tres, se yerra al señalar que el “plan canje de armas duró un año”, ya que este duró solamente 43 días, entre los años 2000 y 2001. La nota, además, señala que “este no sirvió para nada”. Se debe tener en cuenta que ahora se deberá ejecutar un plan similar –si sigue en funciones–, una vez puesto en marcha el plan nacional de desarme que el Gobierno de la Provincia avala junto al presidente de la Nación.

    Hay que recordar que el sistema de persecución penal dura los 365 días de todos los años, por lo que resulta extraño que se tome aquella porción de la historia de Mendoza para analizar la realidad actual. Es como pretender comentar las políticas económicas en vigencia sobre un análisis de si fue bueno o no el Plan Austral. Ese enfoque resulta forzado y le quita seriedad al análisis de una realidad que puede ser grave, pero no queda claro qué es lo que hizo después de aquel plan para evitar esta realidad. Los planes de “canje de armas”, según se ha investigado, son una técnica que funciona en el mundo entero para salvar vidas más que para evitar delitos.