La fórmula K.
La fórmula K.

Como en todo movimiento político, nada es uniforme. En ellos existen y cohabitan tantas opiniones y corrientes de pensamiento como líneas internas puedan llegar a componerlos. En el peronismo de Mendoza, esos niveles podrían dividirse en tres: un peronismo k, el de La Cámpora, el que, en definitiva, desde varios años a esta parte domina la dirección del viejo y conocido PJ; un peronismo no K, el de los intendentes, quienes, con el paso del tiempo, fueron retrocediendo y perdiendo terreno al punto que hoy se refugian sólo en cuatro comunas; y un tercer peronismo, que tampoco es K y al que puede identificarse sin demasiado esfuerzo en las terceras y cuartas líneas de dirigentes, donde una gran mayoría, por no decir toda, está conformada por personas anónimas. Este tercer peronismo, al que los dirigentes de arriba llaman “el peronismo de abajo”, comenzó a protagonizar un éxodo en estado de espanto hacia el frente de Omar De Marchi, buscando algún tipo de cobijo, desde este miércoles; desde el momento en que el kirchnerismo mendocino anunció que su fórmula para ir por la Gobernación estará compuesta por Omar Parisi y Lucas Ilardo. Un ex ganso, demócrata y virtualmente retirado de la política, con el máximo representante de La Cámpora en Mendoza, luego de Anabel Fernández Sagasti.

En efecto, Unidad Ciudadana, el movimiento estrictamente K del peronismo provincial, decidió este miércoles quemar las naves anunciando una fórmula de la que cree –es llamativo, muy llamativo, pero es así– que no sólo es competitiva en el escenario que se le presenta para las cercanas elecciones, sino que, por medio de ella y de sus nombres, envía dos mensajes políticos bien definidos y claros, uno de ellos, un tanto encriptado.

La señal más contundente es hacia los intendentes, con la intención de hacerlos reaccionar frente a una negociación por la fórmula y por las listas, que siempre se movió trabada y con dificultad. La otra señal, la menos ruidosa de las dos, es con destino a Omar De Marchi. Como muchas cosas que suceden en la política suelen ser bastante retorcidas, en esta se cree que, con la inclusión de Parisi, el kirchnerismo le está enviando un mensaje al lujanino, de esos como: “El Omar te conoce bien. Y, como te conoce bien, en esta campaña te vamos a contar las costillas”. En fin.

Conociendo los movimientos y el nivel de intrigas que dominan o contienen buena parte de las decisiones del kirchnerismo en la nación y también en Mendoza, nadie puede descartar ese motivo semioculto que podría estar explicando la inclusión de Parisi en la fórmula. Todo indica que los encuentros entre los emisarios de cada sector –se cree que por Unidad Ciudadana siempre estuvo Carlos Ciurca y por los intendentes, Omar Félix– buscando alcanzar un acuerdo y una fórmula única se terminaron el fin de semana.

El kirchnerismo ofrecía que uno de los intendentes, Roberto Righi, encabezara la fórmula a gobernador con un vice aportado por el camporismo y para el que se hablaba de Martín Hinojosa, pero también de Ilardo. El punto central de lo que se discutió se centró en el reparto de los cargos en las listas de legisladores provinciales. La
oferta era que cada sector se llevara una mitad. Pero los intendentes, Righi, Félix y Aveiro, básicamente, debían hacerle un lugar en su mitad de cargos al jefe municipal de Maipú, Matías Stevanato, al que nunca sintieron o percibieron como propio. Dicho más claramente: los Félix y Righi han estado convencidos que Stevanato siempre jugó a favor del kirchnerismo, de Anabel Fernández Sagasti, de Ilardo y compañía, desde el momento en el que decidió no enfrentar a los cristinistas en la interna que se había planificado por la disputa de la jefatura del PJ. Entonces, los intendentes no aceptaban que de su mitad en el acuerdo le tenían que hacer un lugar al referente del maipucino. La Cámpora, por su lado, se mantenía firme en su cuota parte, obligando a que el “pago” a Stevanato saliera de lo que les correspondía a los Félix y compañía.

Ese punto de desacuerdo terminó siendo determinante para que los intendentes Righi y Félix se terminaran refugiando en sus departamentos y, literalmente, yéndose cada a uno a sus casas, según todo lo está indicando. Es cierto, también, que Emir Félix evitó ser parte de una fórmula, para la que se lo tentó y se le pidió, por motivos de salud; pero también para no quedar “pegado” a La Cámpora, según se ha podido saber. San Rafael será, sin dudas, el escenario de una batalla intestina muy fuerte. Allí, los Félix deberán hacerle frente al kirchnerismo, que le ha planteado para las elecciones del domingo 30, internas en todos los casilleros.

En algún momento de esta particular rosca, el Gobierno nacional envió algunas ideas y propuestas para que los intendentes enfrentaran, en una PASO, al kirchnerismo. Vía Guillermo Carmona, que tiene como referente a Agustín Rossi, siendo ambos, parte del “albertismo” o lo que queda de lo que ha podido construir el presidente Alberto Fernández, se insinuó apoyo político y financiero para que Righi o Félix se animaran a armar algo para enfrentar a Fernández Sagasti, Ilardo y Ciurca. Pero tampoco sedujo a nadie. “En el Gobierno nacional no entienden la lógica de lo que pasa en Mendoza”, explicó un protagonista cercano de las deliberaciones.

Así las cosas y frente al fracaso de las negociaciones, Unidad Ciudadana, la facción interna del peronismo que le da vida el kirchnerismo y La Cámpora, salió decidida este miércoles a dar el paso de la fórmula propia. “Nuestra fórmula es para dar pelea. Dimos gestos, dialogamos y buscamos acuerdos. Pero no hubo respuestas. Veremos qué hacen ellos (por los intendentes), pero creemos que estamos bien y nuestra opción es más que interesante”, explicó uno de los principales operadores k de Mendoza, quien pidió no ser identificado.

En la militancia no kirchnerista corrió un dato muy preocupante en las últimas horas, que sumado a las identidades de los integrantes de la fórmula propuesta por Fernández Sagasti y compañía, los convenció de salir a buscar cobijo y protección en las filas del nuevo frente de De Marchi: La Unión Mendocina. Se trata del resultado de un sondeo en San Carlos, uno de los departamentos que tendrá elecciones el domingo 30. Allí, en un barrido presencial de 400 casos, la fórmula a intendente del frente Elegí quedó cuarta en las preferencias de los encuestados, con 7 puntos, luego del candidato de Jorge Difonso, del de Cambia Mendoza y del Partido Verde, en ese orden.