Alrededor de 60 empresas habrían sido las que elevaron reclamos en el 2016 al nuevo gobierno de entonces, por deudas impagas que surgieron por la construcción de viviendas durante la gestión de Francisco Pérez, por la vía de varios programas que fueron liderados por Omar Parisi, quien estuvo al frente del IPV en aquella polémica y tortuosa administración provincial, la última en manos del peronismo mendocino.
El dato, surgido de la información oficial, volvió a la superficie luego de las críticas elevadas por el propio Parisi, hoy candidato a gobernador por el Frente Elegí, a la política de viviendas encarada por el gobernador Rodolfo Suarez y Mario Isgró al frente del Ministerio de Infraestructura. “Parece que fueron al sastre, son un traje a medida”, se descargó Parisi en los micrófonos de LVDiez, apenas el gobierno de Suarez anunció el llamado a inscripción para acceder a un grupo mínimo de 135 nuevas viviendas destinadas a la clase media y que fueron ejecutadas a través del programa Mendoza Construye, un plan que lleva entregadas, con estas últimas, 250 viviendas.
El tema viviendas fue el elegido por Parisi para centrar su campaña por la Gobernación. Y caló hondo en un oficialismo, al que le ha costado llevar adelante un plan masivo de construcción de casas, ya fuera por la vía del IPV, con fondos propios y con recursos nacionales. Según el peronismo, Suarez llegará a entregar un poco más de 4.000 casas, mientras que el Gobierno aduce que serían 7.300, con “casi” 5.000 en obra.
“Aquella gestión –por la de Parisi–, cuando terminó, dejó una deuda muy importante, dos presupuestos enteros dejaron sin pagar y además quedó un IPV con un crecimiento muy grande en personal”, dijo Isgró al diario Mendoza Post, consultado por las críticas de Parisi por LVDiez.
Y aunque el titular de Infraestructura ha intentado hacer olas con un tema sensible, metido de lleno en la campaña, desde el propio ministerio afirmaron que fueron unos 300 millones de pesos los que reclamaron las empresas constructoras durante la gestión de Parisi, con ocho de ellas encabezando el lote de sumas más importantes: Antares, con 11,5 millones; Procon y Tolcon, con 10,5 millones de pesos cada una; Ceosa, 9,2 millones; Jaben y OHA, 11 millones cada una; Laugero, con 10 millones y Luis Pagliara, con 9 millones de pesos.
Parisi ha reconocido la situación y ha aludido a la fuerte tensión y puja que existió en el gobierno de Pérez por la ausencia de recursos. “Me dejaron sin plata”, dice Parisi por estos días, agregando que, si el Ejecutivo no le hubiese desviado los fondos que llegaban de la Nación para viviendas y que fueron destinados a otros fines, hubiese terminado su paso por el IPV sin deudas y con más viviendas entregadas. “Me tendrían que dar un premio por haber hecho trabajar a tantas empresas, 60, sin cobrar. Yo no dejé sueldos sin pagar”, se jacta por estos días el candidato a gobernador por el peronismo.
“Muchas de las casas que están entregando hoy las inicié yo”, agrega Parisi. En verdad, ¿a qué se está refiriendo Parisi? Le apunta a un desprendimiento de algunas operatorias que arrancaron en su gestión. Y en concreto señala al programa Mendoza Construye 1 y 2 que el gobierno de Suarez ha llevado adelante con OHA SA y Titulizar SA. En terrenos que estas empresas aportaron es donde se han construido las últimas 135 viviendas en Luján, Guaymallén, Godoy Cruz en Las Heras y San Rafael. “No hay nada ilegal, pero les hicieron a estas dos empresas un traje a medida”, ha dicho Parisi, agregando: “El plan tiene en un sesgo en el que participaron los que cumplieron ciertas condiciones”.
Con un déficit de alrededor 100.000 viviendas en la provincia, sin crédito hipotecario para los sectores medios y sin planes masivos de construcción por la vía del IPV o de los programas nacionales, el problemón de la casa propia ha sido el mojón sobre el que se ha encaramado el candidato peronista para alimentar sus escuálidas chances detrás del sueño de alcanzar la Gobernación. Parisi ha reiterado que su eventual gestión construirá 16.000 casas, una meta no alcanzada por ninguna administración provincial durante, al menos, los últimos 40 años. “Lo vamos a hacer ofreciendo garantías desde el Estado para que vuelva el crédito hipotecario y subsidiando la tasa. Vamos a poner el acento en la demanda”, reitera a quien lo quiera escuchar.
En el gobierno de Suarez hablan de “bolazos” cuando se refieren a las promesas de Parisi. Y Parisi contraataca: “No trabajan, no presentan proyectos en la nación. Si hoy, como dicen, sólo se están financiando 300 casas con recursos de la Nación a través del programa Casa Propia, es porque no han trabajado. Tunuyán, con este plan, está construyendo 500 casas; Santa Rosa, 76 y La Paz, 100. El IPV no trabaja, sólo hizo este tipo de planes para favorecer a un grupo chiquito de empresas”.
Y, como siempre, después de tales dichos, llegaría la réplica oficialista sosteniendo que así como se aprobaron esos proyectos para los departamentos citados por Parisi, también les fueron bajados por la misma Nación “por falta de fondos”.
