La alimentación keto se basa en reducir al mínimo los carbohidratos netos y priorizar las grasas saludables y las proteínas. Bajo este concepto, The Baker marca tendencia con sus sándwiches altos en proteína, sin gluten ni conservantes, desde una casa ubicada en el barrio Fuchs, justo frente al Chango Más de Palmares.
El emprendimiento pertenece a los hermanos Baquer: Agustín (ingeniero) y Bernardita (manager gastronómica), junto a su socio, Alexis Ortiz (redes y finanzas). “Desde chicos compartimos la cocina, venimos de una familia que disfruta mucho de la gastronomía. The Baker nació con un propósito claro: ayudar a las personas a comer rico, abundante y sin sentirse culpables”.
La alimentación Keto no es una dieta estricta que cuente calorías, sino que aplica ciertos “tips” para cambiar el orden en el cual consumimos los alimentos para poder regular los picos de glucosa, sin ser tan restrictiva. “Esto ayuda a estabilizar la glucosa en sangre, da energía constante y puede mejorar la salud metabólica. Y al ser sin gluten, también abrimos la puerta a quienes tienen celiaquía, sin resignar sabor ni placer”, dicen los hermanos.
Emprendimiento con sello propio
Así, el emprendimiento marca un rumbo en un mercado donde todavía hay pocas opciones saludables y ricas al mismo tiempo. Su carta, breve pero contundente, incluye tres sándwiches que definen como “una bomba de sabor”. Cada uno pesa 500gr y mide 18 cm e incluye un fruto seco distinto, que no solo aporta textura y sabor, sino que también suma grasas saludables como el colesterol bueno.

En el Rodeo (de peceto al vino, queso crema, pistacho, cebolla, pimiento verde, rúcula, huevo, mayo keto y queso parmesano), los protagonistas son los pistachos; en el Coketo (de salmón, palta, pimiento rojo, queso crema, huevo, queso parmesano y mayonesa keto), las nueces; y en el Umami (de tofu, champiñones, tomates deshidratados, rúcula, huevo, mayo keto y queso parmesano), las almendras. El precio de cada opción es $13.000.
Actualmente, los chicos toman pedidos para delivery o take away de jueves a domingos, y también de lunes a miércoles, pero con 24 horas de anticipación, desde su casa del Barrio Fuchs.

Además, desde hace unos meses vienen trabajando en el diseño de su primer local, que abriría las puertas al público en el mes de julio. “Queremos un espacio que ofrezca desayuno, almuerzo, merienda y cena, con opciones Keto, sin gluten y sanas, pero que no sean restrictivas ni aburridas”, adelantan Agus y Berni.
Los emprendedores proyectan un espacio cálido, descontracturado y con mucha identidad, donde comer bien sea fácil, rico y parte de un estilo de vida. Para lograrlo, ya están desarrollando productos nuevos, pensados exclusivamente para el local, con la misma lógica que aplican a sus reconocidos sánguches: “que estén buenos de verdad y que cuiden a quien los come”.
