La Selección argentina eligió el Origin Hotel de Kansas City para su estadía durante la primera fase del Mundial, como base para los entrenamientos y concentración. Un elemento clave a elegir por parte de las autoridades de la AFA, donde se forjan los grupos y se crean los campeones. También en los encuentros y las comidas, para eso, los dirigentes también pensaron un detalle particular: la cantidad de carne.
Se sabe que los futbolistas recurrentemente planifican asados para agrupar. Un detalle no menor es el traslado de la carne desde Argentina, que implicó todo una logística para asegurar el abastecimiento. Hubo un cargamento con un total de 500 kilos de carne vacuna nacional de la más alta calidad.
Claramente, la iniciativa forma parte de una política interna del cuerpo médico y técnico que apunta a blindar la rutina de los deportistas. Sostienen la misma dieta y los productos que consumen habitualmente en sus clubes, con alta fuente proteica y evitan que se neutralice cualquier tipo de alteración estomacal o cambio metabólico imprevisto y se desactiva alguna amenaza de intoxicación.
El ingreso de la mercadería demandó extensas gestiones burocráticas y auditorías sanitarias previas para cumplir con las severas normativas de importación y control aduanero que imponen los organismos de frontera norteamericanos.
Para afrontar el certamen, los responsables de la cocina albiceleste seleccionaron una amplia variedad de piezas tradicionales. La nómina de cortes exportados exclusivamente para el consumo de la delegación incluye: bife ancho, bife angosto, vacío, lomo, colita de cuadril, corazón de cuadril, entraña fina, matambre, peceto, roast beef, asado de tira, tapa de asado y osobuco.
El antecedente de Qatar
La costumbre de trasladar el menú autóctono tiene bases sólidas en los torneos anteriores como el Mundial de Qatar 2022. Ese año, el seleccionado llevó un total de 2.630 kilos de carne hacia Medio Oriente para abastecer a la comitiva durante todo el mes de competencia.
El cargamento estuvo compuesto por variantes muy similares a las actuales -tales como vacío, lomo, entraña y asado de tira-, transformándose en una herramienta clave no solo para la nutrición formal, sino también para forjar el espíritu colectivo del grupo.
