Una Vía Blanca sin mayores episodios políticos, pero con un palco armado para los dos principales candidatos del PJ, Adolfo Bermejo y Diego Martínez Palau en primera fila. Y el halo de Pepe Scioli, el primer adelantado de la Ola Naranja. Sin melonazos esta vez, pero con un Francisco Pérez que disfrutó el pasaje de los carros y hasta de las ausencias significativas, como la del radical Alfredo Cornejo.
A diferencia de otros años, el palco 2015 tuvo cierta frialdad política que se notó hasta en los obsequios que desde los carros enviaban a las principales figuras de la política mendocina. Sólo algunos, como Junín, Tunuyán o Lavalle se destacaron en este aspecto. Una temperatura que no levantó ni cuando pasó el carro con los integrantes de La Nueva Guardia y Androide, entonando el “No pare”. Los comentarios apuntaron más a la peculiar bermuda del cantante que al hecho artístico del hit vendimial.
En primer plano, quedó Francisco Pérez. Y muy pegados a él, la fórmula que el PJ eligió una semana atrás. Se trata de la foto que habla. El peronismo en uno de sus gestos más pragmáticos de campaña. A tal punto que, cuando pasó el carro de Maipú, el intendente Alejandro Bermejo concedió el honor a su hermano, el senador nacional, para recibir las delicias que bajaban del trailer. Alejandro ni se acercó. La atención estaba puesta en Adolfo.

También apareció Guillermo Carmona, pero fue fugaz. Cruzó unas palabras con Bermejo y luego se marchó. Otra señal de distancia del kirchnerismo, ya que tampoco se vio a los representantes de La Cámpora.
También cierta frialdad se notó en la oposición. De hecho, faltaron tres radicales a ese escenario. Alfredo Cornejo, Rodolfo Suárez y Ricardo Mansur. Los tres habían estado en el ágape en el Auditorio Angel Bustelo, que es crucial para las reinas. Todo indica que el principal candidato de la oposición le está esquivando a estar en una misma foto con el gobernador. “Nunca está”, espetó el gobernador sobre el intendente de Godoy Cruz.
En este video, incluso, Paco le da la espalda al carro del municipio dirigido por el líder opositor.

Salvo Mario Abed, muy generoso en los regalos, el paceño Sergio Pinto saludó a la distancia al mandatario provincial al momento del carro. Abed, más diplomático, mantuvo chistes y chicanas con Emir Félix y Alejandro Bermejo. Cerca también estaba Luis Petri, rodeado de peronistas pero con buen ánimo para con el gobernador como con los intendentes y funcionarios.
El horno no estaba para bollos. Ya en la previa al desfile, Pérez había sostenido que la protesta de productores en la municipalidad de San Martín del viernes por la mañana, a horas de la Vía Blanca, había sido promovida por el radicalismo.
La campaña electoral también se filtró, a veces de manera evidente, a veces solapada. No sólo en las voluptuosas promotoras que envió el bonaerense Santiago Montoya -que busca suceder a Daniel Scioli- sino también en el largo prólogo de carros del Gobierno provincial con campañas y actos de gobierno. Una defensa de la gestión de Pérez.
No hubo melonazos este año, aunque Roberto Righi le salvó en el momento justo la cabeza a Pérez.

Hubo algunas circunstancias que dejaron la nota de color en el palco.
Como la cara de Pérez ante las bailarinas de cuerpos pintados, que se cubrían los senos, en el carro de Sofía Haudet.

