El café de calidad, mas conocido como café de especialidad se toma habitualmente en Mendoza en algún bar de moda. Pero ahora también crece con fuerza la modalidad de carros cafeteros de alto nivel al aire libre en plazas del centro de Mendoza.
Se trata de una modalidad que siempre existió, pero que cambió en calidad. El clásico cafetero con el termo sigue estando en la calle, y muchos lo prefieren, eligiendo el mismo gusto, el mismo sabor al clásico café negro y la infaltable raspadita. Pero en los últimos años, sobre todo después de la pandemia, se notó un cambio en la calidad del producto y el servicio. Ahora se puede ver a jóvenes baristas con la cafetera expresso a cuestas y preparar un capuccino, un americano o un coco latte.

Incluso, estos baristas, llevan un horno eléctrico para cocinar las tortitas y que salgan recién hechas. Todo es posible en carritos especiales, trasladables y muy simpáticos que se instalan bien temprano para atender a clientes bancarios u oficinistas, o cerca del mediodía a cualquiera que busque una pausa para descansar.
En pleno Centro, tres de las opciones para elegir.
En la Plaza San Martín
El Triciclo, un carrito ambulante que ya se ganó al público que circula por la zona de bancos y oficinas estatales y privadas. Es atendido por jóvenes que llegan a las 7.40 para tener a tiempo el expresso, el flat white o el cortado. Hacen las medialunas y las tortitas en el momento, y además se puede ver té verde chai, inti yoga y Patagonia Bee, sus tres variedades.
Hay opciones para celíacos y veganos. Se pueden comprar barritas de cereal, y se ofrece leche vegetal. El lugar ya es un clásico de la mañana y se puede ver una larga cola de clientes de lunes a viernes de 8 a 13. También abren los sábados de 9.30 a 13.

Según los emprendedores de este proyecto, Lautaro, Dante y Pilar, venden alrededor de 4 kilos de café, que serían unos 150 vasos descartables por día. Preparan todo en base al método expresso, desde un Capuccino, un Mocachino, y otras especialidades que llevan chocolate.
A ellos les llama la atención que la gente quiera aprender a prepararlos como ellos, por el buen sabor y la variedad de propuestas.
En la Plaza España
Ethiopia Café Bike es otro de los carritos muy concurridos por mendocinos y turistas que andan por el Centro. Fue uno de los primeros en instalarse en un espacio verde con sus implementos como cafetera expresso, horno para la pastelería y una carta de jugos y licuados muy variados y saludables.
El punto fuerte del lugar es el café de especialidad, que lo traen de Brasil, y Colombia.
Este proyecto ya recibió dos menciones especiales del Emtur, considerándola como “experiencia turística” única en la Provincia.

Un expreso con panna, los gustos gourmet como Flat White, cremaccino con frutos rojos y un latte cream con vainilla, figuran en la carta de esta particular cafetería. Tienen leche vegetal, helado y diferentes salsas para acompañar.
Fernando González es el mentor de la propuesta, y para ponerse al frente de este café al paso, estudió y se perfeccionó como barista.
El carrito tiene como base una bicicleta y se destaca por su armado de madera, donde posee una tostadora de café, una moledora y distintas variedades de grano. Un blend de Brasil o de Colombia es posible de lunes a viernes de 8.30 a 17 y los sábados de 9.30 a 13.
“Pensamos tener pronto nuestra cafetería física que será única ya que contará con una propuesta del estilo medio oriente”, adelantó Fernando.
Plazoleta Pellegrini
La propuesta Café Flor y Mar nació de una idea de dos amigas, Marlene Rodriguez y Florencia Villegas, que se perfeccionaron y pusieron en marcha su café ambulante. En sus comienzos estaban en plaza Chile y después se trasladaron a la plazoleta donde están ahora. El café de especialidad que utilizan es un blend brasileño con notas de chocolate y nuez.

Tienen una amplia variedad para elegir, desde un simple expresso hasta los preparados con pasta de avellanas, salsa y chioa de chocolate.
Está abierto de lunes a viernes de 8 a 13hs.
Como para tener una idea aproximada de los precios que manejan estos tres espacios, por ejemplo, un americano mediano cuesta 450 pesos y una medialuna de manteca, 100 pesos, aproximadamente.
