El ingreso de la variante Ómicron a la Argentina sacudió la estabilidad sanitaria reinante en el país y Mendoza está sufriendo los primeros coletazos de la Tercera ola que ya se instaló a nivel nacional, marcando una tendencia en alza, tanto en los contagios como en la tasa de positividad.

Desde mediados de diciembre se observa un crecimiento en el número de casos positivos de coronavirus, sin embargo, recién esta semana, las autoridades sanitarias de Mendoza volvieron a apostar al testeo como una de las estrategias para frenar la propagación del contagio.

Teniendo como referencia los partes diarios otorgados por el Ministerio de Salud de Mendoza, recién en las últimas 72 horas la provincia amplió su nivel de determinaciones en un 57%, esto se debió a que luego de la Navidad se duplicaron, incluso, cuadruplicaron los contagios.

Pero no sólo se aumentó el número de hisopados, sino que las autoridades ya planifican agregar nuevos centros de detección. Incluso, proyectan realizar una importante compra de test para contar con los insumos necesarios frente a la Tercera ola.

Mendoza, con pocos testeos

En las últimas horas y, en medio de una pausa epidemiológica, la positividad de los casos en Mendoza llegó al 24,6%, cifra que supera el doble de la estipulada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es del 10%.

Teniendo en cuenta este valor y el crecimiento de casos, en la provincia se tendrían que estar realizando unas 7.500 determinaciones diarias. Es decir, más del doble de las existentes que según el último reporte llegó a 3.063.

La Tercera ola se instaló en el país en diciembre y fue el lunes 13 cuando en Mendoza comenzaron a crecer tanto los contagios como la positividad, no así el nivel de testeos.

Ese día se procesaron 1.005 determinaciones, de las cuales 942 fueron negativas y 63 resultaron positivos. El índice de positividad alcanzó el 6.2% y, desde entonces, los casos comenzaron a trepar, al igual que el índice.

Ya el martes 21 de diciembre se procesaron las muestras de 1.710 personas, 168 contrajeron el virus y la positividad trepó a 9.8%, ya al borde de lo recomendado por la OMS.

Dos días más tarde, en la previa de la Nochebuena, y con los casos en aumento, bajaron los testeos y llegaron a 1.525. Ese día los contagios treparon a 226 y la positividad llegó al 14.8%.

Con ese panorama, los testeos se mantuvieron en la provincia y recién el martes 28 de diciembre, las autoridades apelaron a la detección masiva como una herramienta necesaria.

Ese día hubo 499 contagios, el doble del último pico registrado en diciembre, se procesaron 2.536 determinaciones y la positividad llegó a 19%.

El miércoles 29 se siguió con un alza de testeos: se registraron 3.063 hisopados, 755 contagios y una positividad que llegó a 24.6%.

La estrategia oficial

El análisis que se infiere con los datos reportados por las autoridades locales es que la provincia ha avanzado notoriamente con la vacunación, pero esa estretegia no fue de la mano, o al menos, no con el mismo ritmo, en la detección de casos.

Hoy con el cambio de comportamiento de la pandemia, Ana María Nadal junto a su equipo de trabajo decidieron incrementar los testeos y avanzar en la inmunización, estrategias que ya se vienen realizando, pero que se fortalecerán aún más.

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Por tal motivo, a los centros de testeos habilitados se espera sumar más espacios y también está prevista una millonaria compra de insumos para detectar a tiempo el virus y evitar así su propagación. La inversión será de $45.000.000.

En la actualidad, Mendoza tiene un stock de 70.000 test de antígenos en stock y con la nueva compra se prevé adquirir otros 50 mil. A esa cantidad se sumarán 20 mil test de PCR. Con esta compra, la finalidad de las autoridades es poder cubrir la demanda del primer trimestre del 2022.