No hay tiempo para el luto por la derrota del domingo pasado en manos del Frente Cambia Mendoza. El momento de la reflexión es puertas adentro aunque en las redes sociales “arden” los pases de factura entre militantes. En tanto, los caciques del PJ no se han reunido a analizar las causas de la derrota pero ya bajaron una directiva terminante: militar en Mendoza para Daniel Scioli.
El 9 de agosto los mendocinos volvemos a votar en las PASO nacionales para definir candidatos a presidente. El Frente para la Victoria ya definió su fórmula con Daniel Scioli y Carlos Zannini. Este horizonte electoral le sirve al peronismo mendocino para digerir con prisa la derrota de los comicios provinciales.
El peronismo se merece una cumbre de sus principales referentes, pero por lo pronto cada sector -los que salvaron la ropa y los que lo perdieron el territorio- no han fijado fecha para tal encuentro. Los análisis, entonces, se están dando puertas adentro aunque lo que ha explotado ha sido la bronca en departamentos como Guaymallén, donde partidarios de Luis Lobos achacan a Alejandro Abraham haber colaborado en la victoria de Marcelino Iglesias.
Sin embargo, la orden que se ha dado tanto en el Gobierno provincial como en los municipios ha sido la de “pegarse a la Nación” y “no bajar los brazos para militar la causa nacional”. Es decir, seguir trabajando para la fórmula presidencial. Esa es la línea que han bajado Francisco Pérez, Carlos Ciurca y los intendentes.
Los jefes comunales aspiran, en esa línea, a reforzar el vínculo con el sciolismo y algunos han enviado a sus alfiles a Buenos Aires esta semana para estrechar lazos. Ciurca ha señalado a sus militantes que “la ola naranja continúa”. Una buena parte de la supervivencia política del vicegobernador depende del triunfo de Scioli en octubre.
Así, el peronismo mendocino aspira a tributarle a Cristina y a Scioli un 40 por ciento de los votos en agosto para quedar bien parado a nivel nacional.
Por eso, lo que se está hablando es de la conformación de una mesa provincial donde confluyan todos los sectores: los Azules, Integración -de los hermanos Félix-, La Corriente Peronista y las agrupaciones kirchneristas como La Cámpora y Kolina, entre otras.
Pero para eso, los dirigentes del PJ han pedido también bajar el tono de las peleas, sobre todo en las redes sociales. Uno de los que salió a pedir calma fue el diputado camporista Lucas Ilardo.
Estamos convencidos que NO es el tiempo de peleas y cacería de brujas. Es el momento de estar más unidos que… http://t.co/1EK5FCTDUf
— Lucas ilardo (@lukasilardo) junio 24, 2015
En est contexto, algunos aventuran que según cómo quede la fórmula Scioli-Zannini en las PASO y el aporte del peronismo a la causa, será definitorio para resolver lo que viene después. La reconstrucción del peronismo en Mendoza, ya como oposición, y con un nuevo mapa político donde sobresalen los intendentes que salvaron la ropa -Jorge Giménez, Alejandro Bermejo, Emir Félix- pero también los que tienen la llave a la Nación, como Anabel Fernández Sagasti.
