El radicalismo no logró el despacho de comisión este martes y el proyecto de reforma de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza no se tratará el miércoles en Diputados como pretendía. Los socios no aportaron los votos necesarios y se fijó una nueva reunión para la próxima semana.
La UCR necesitaba el apoyo de 7 de los 13 miembros de la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) para que la iniciativa tenga dictamen. Sin embargo, tanto el PRO como el Frente Renovador no acompañaron.
“No hubo consenso para sacar el despacho. Hemos pedido a la Corte que nos mande una propuesta en base a las atribuciones legislativas que tiene por la Constitución para enriquecer la propuesta, y hemos fijado una reunión para el martes de la semana que viene”, explicó Jorge Difonso (Frente Renovador-Unión Popular), presidente de LAC.
Omar De Marchi, diputado nacional y referente del PRO, afirmó este martes, tras un nuevo debate en comisiones: “Luego de escuchar a reconocidos especialistas que opinaron sobre el proyecto, entendemos que no puede aprobarse de forma express y a libro cerrado. Hacerlo de este modo evidencia una pelea política por la apropiación de las decisiones de la Corte, que no le hace bien a Mendoza”, sostuvo y apuntó hacia la “peligrosa partidización de la composición de la Corte”.
El debate en comisiones
El debate por el proyecto de reforma de la Corte tuvo un nuevo capítulo. Los jueces Mario Adaro y Omar Palermo plantearon que es “antidemocrático” mientras que Dalmiro Garay, presidente del tribunal, defendió la iniciativa del gobernador Rodolfo Suarez y rechazó el pedido de los magistrados filoperonistas de aplicar el sistema de sorteos sólo en lo contencioso administrativo.
Palermo hizo su disertación centrada en los aspectos del proyecto que, desde su punto de vista, afecta a la división de poderes. “He sido siempre crítico del Poder Judicial. No me mueve otro interés que no sea la defensa de la independencia del Poder Judicial”, comenzó diciendo el juez, para luego sostener que la iniciativa es “antidemocrática” y que “forma parte de un plan de sometimiento del Poder Judicial”.

El supremo coincidió con el oficialismo en que actualmente existe el denominado “forum shopping”, es decir, que los abogados eligen en qué sala presentar las demandas, ya que la Corte se encuentra atravesada por una clara grieta política.
Actualmente, la composición del tribunal tiene una marcada división: el sector filoradical, con Dalmiro Garay, Pedro Llorente, José Valerio y María Teresa Day, y del otro, el ala vinculada al peronismo, con Julio Gómez, Adaro y Palermo.
En su funcionamiento administrativo, del 1 al 15 de cada mes, las demandas ingresan a la Sala I (donde se encuentran Gómez, Day y Llorente), y del 16 al último día del mes, entran por la Sala II (Adaro, Palermo y Valerio).
“Al sorteo como manera indiscutible me opuse porque entendí que era reforzar una mayoría hegemónica que hoy existe. Tiene un fin político”, expresó Palermo sobre una de las claves del proyecto de Suarez, eliminar las salas y sortear las causas para terminar con esa “especulación”.
Sin embargo, Adaro explicó que ese sistema de sorteos debería aplicarse sólo en lo contencioso administrativo, y que luego, si funciona, se aplique al resto. Además, junto a Palermo, el supremo se manifestó a favor de incluir al presidente del tribunal dentro de ese sistema colegiado, y que sean los siete jueces los que lo integren.
Otro punto de discrepancia giró en torno a la especialidad. Los magistrados entiendieron que al quitar las salas se perderá “seguridad jurídica” y “capacidad de liderazgo intelectual”.
“La pérdida de la especialidad provoca la pérdida de calidad”, sostuvo Palermo.
“Se olvidan de la independencia. Tenemos una visión de sociedad, no de partido. ¿Tenemos una visión distinta? ¿Nos quieren condenar por eso?”, se preguntó el juez. Además, manifestó que en la iniciativa hay “exceso de reglamentarismo” y que eso “es inconstitucional”.
La defensa de Dalmiro Garay
Tras las disertaciones de los jueces vinculados al peronismo, Dalmiro Garay, presidente del máximo tribunal, defendió el proyecto enviado por el gobernador Rodolfo Suárez a la Legislatura, luego de la Corte no llegara a un consenso para realizar las reformas.
El magistrado explicó los objetivos de la iniciativa y respondió a los planteos realizados por Adaro y Palermo. “La especialidad no es sinónimo de seguridad jurídica, es algo que se construye. Cada sala no está confirmada por especialidades de la materia. En los hechos no existe la especialidad”.

“En lo contencioso administrativo se ha producido un sistema de elección de salas. Lo que eso hace es que el que quiera litigar contra un ente estatal elija una sala. Esto ha producido que la sala 2 tenga el doble de recarga de trabajo. La solución es establecer un colegio de jueces, sumar al presidente y sortear las causas“.
“Si lo aceptamos (al sorteo) para lo contencioso lo podemos aplicar a todo. No veo que el sistema de sorteos atente contra la celeridad”, dijo sobre el planteo de los otros jueces.
Garay también hizo hincapié en que solo el 0,25% de las causas resueltas entre 2016 y 2022 fueron a pleno/plenario.
En tanto, Teresa Day decidió no asistir al debate en la Legislatura y presentó un escrito en el que afirmó que no consideró prudente opinar al respecto.
El fuerte cruce entre un juez y un legislador
Palermo se cruzó con Martín Kerchner, jefe del bloque de senadores de Cambia Mendoza, y le pidió con firmeza que se disculpe por afirmar que en la Justicia existen “kioscos”.
“Si se sintió afectado pido disculpas. Dije que hay una justicia a la carta”, respondió el legislador haciendo referencia a sus palabras sobre la elección de salas que hoy existe.
Es que el juez se sintió ofendido luego de que el Kerchner afirmara días atrás, a través de un comunicado: “Los opositores al proyecto, dicen que ‘atender la justicia en salas es garantía’, pero este falso argumento no se verifica en la Justicia Federal, ni en el resto de las cortes provinciales, por ende, este esquema que plantean y pretenden continuar, es arcaico y favorecedor de la burocracia y de los ‘kioscos’ en la Justicia”.

