“Sanjuanino de nacimiento, cordobés por adopción y tupungatino de corazón”. Así se presenta Oscar Díaz, el parrillero que buscará demostrar que en Mendoza se hace el mejor asado del país, con leña. Llevará como estandarte la lucha por el pedido de justicia por la muerte de su hijo y los sabores que adquirió en la provincia.
El Campeonato Federal del Asado se realizará el lunes 19 de junio, de 10 a 18, donde 24 participantes de las 23 provincias de la Argentina y de la Ciudad de Buenos Aires competirán a metros del Obelisco. Deberán preparar diferentes cortes de carne, frente a un jurado experto que elegirá al campeón de este año.
El cocinero, de 57 años, padre de cinco hijos y esposo de Ana María Calderón, quien es de Tupungato, sueña con abrir su propio espacio gastronómico, para que los mendocinos y turistas disfruten de una experiencia hogareña, no solo desde los sabores, también del entorno.
“Mi padre fue parrillero, aprendí de él. Mi papá y mi mamá hacían el asado y un fideo entrefino seco para comer. Eso me lleva a la infancia y el pastel de papa que hacían a la parrilla: mitad canela y azúcar”, recordó.
El técnico Superior en Gastronomía, quien está cursando la licenciatura en Gastronomía en la Universidad Maza, tiene una empresa de catering y es instructor del CCT 6- 205 Miguel Valeriano Jaime, donde da dos cátedras en Formación Profesional de Cocina y Pastelería.
“Siempre me presento a concursos, viví mucho tiempo en Córdoba donde es habitual competir. Esta es la quinta vez que me inscribo a este Campeonato y quedé seleccionado. A principios de junio me llamaron y me enviaron los pasajes”, dijo.

La competencia
La jornada iniciará con la etapa de clasificación, con los 24 participantes divididos en tres grupos de 8, en tandas. Oscar está en el Grupo B, y el lunes, a partir de las 11.35, se enfrentará con representantes de Formosa, Buenos Aires, Río Negro, Corrientes, La Rioja, La Pampa y Jujuy.
Durante el lapso de una hora, cada concursante deberá cocinar 3 cortes de carne: bondiola de cerdo, riñón y un plato regional con el corte elegido por cada provincia, además de verduras que pueden presentarse como acompañamiento de los cortes anteriores o como un cuarto plato.
Al mismo tiempo, cada contendiente participará del “desafío Milkaut”, que consistirá en la cocción de una provoleta a presentar a los 15 minutos de comenzado el desafío.
En la etapa final, los concursantes de las 6 provincias ganadoras de la instancia anterior, volverán a cocinar durante una hora otros 3 cortes de carne: tira de asado, chorizo y morcilla, y medialuna de vacío, además de las verduras que pueden presentarse como acompañamiento de los cortes anteriores o como un cuarto plato.
Para mostrar los sabores de la región, Oscar llevará tomates secos, nueces, almendras y aceite de oliva con los que realizará las guarniciones. Además de vinos: Bonarda, Malbec y Cabernet Sauvignon de distintas bodegas del Valle de Uco como Finca la Adelma (Alcarajo , Finca Adelma y Capitán) y Morelli & Ojeda Vinos de Cava (Caliche Y Refrán). En tanto, el corte elegido será un matambre.

Para Oscar, no hay una clave para lograr el mejor asado. “He podido descubrir que cada región del país tiene su paladar, su punto de la carne. A un mendocino no le podés dar un vacío jugoso. Tiene que estar a punto y sabroso. En Buenos Aires, debe estar jugoso y en Córdoba, sabroso y jugoso”, dijo.
Y afirmó que en la contienda carbón-leña, gana la leña porque “le aporta un ahumado” único, de acuerdo con el árbol donde se obtuvo la madera. Sin embargo, consideró que en algunas provincias es difícil conseguir leña, por lo que la única alternativa es cocinar con carbón.
La lucha por su hijo
El día de la competencia, Oscar llevará una camiseta con el pedido de justicia por su hijo, Simón, quien en 2015 fue embestido por un vehículo que se dio a la fuga y cuya causa, según denuncia, quedó en medio de irregularidades.
Tras el fallecimiento, se inició una investigación para dar con el conductor que había arrollado a la víctima. En la misma se registraron ciertas irregularidades, comprobándose que se había manipulado una foja del expediente que daba cuenta de allanamientos en talleres de chapería y pintura del departamento.

El 1 de febrero de 2015, Simón se desvaneció en la calle Filipini, de Tupungato. Si bien dos conductores lo vieron y esquivaron al chico, otro automovilista que iba a gran velocidad, según las testigos, le pasó por encima y se dio a la fuga.
A cuatro años del hecho, Pablo Miguel Ozán fue condenado a dos años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para conducir por el delito de homicidio culposo, pero apeló a la Corte Suprema de Justicia y no hay avances.
Mientras estaba siendo investigado, el conductor entró al Servicio Penitenciario. Tras la sentencia, la IGS solicitó la no confirmación del cargo.
“Quien mató a mi hijo apeló a la Corte Suprema de Justicia y todavía no se expide”, sostuvo Oscar, quien fue protagonista de distintas marchas para pedir ser escuchado.
