Nepal sufrió otra ríada destructiva.

Decenas de residentes asentados a lo largo del río Budhi Gandaki, en el centro-norte de Nepal, se vieron obligados a abandonar sus hogares este domingo debido a violentas inundaciones repentinas que destruyeron viviendas e infraestructuras viales. La emergencia afecta principalmente al distrito de Gorkha, donde la riada arrasó con casas en asentamientos como Salleri Bazaar y destruyó varios puentes de la zona.

De acuerdo con los reportes locales, la creciente inesperada ocurrió tras el bloqueo temporal de un río secundario. El incidente se habría originado en el municipio rural de Chumnubri, donde el cauce del río Chumke quedó obstruido, provocando un posterior embalse y desborde torrencial de agua y lodo.

Las autoridades locales emplean megáfonos y altavoces para advertir a las comunidades ubicadas río abajo y solicitar el traslado inmediato hacia zonas elevadas.

“Ni siquiera pudimos sacar nuestras pertenencias“: testimonios y operativo de rescate

Pese a la magnitud del impacto material, por el momento las autoridades no han reportado víctimas fatales ni heridos graves, aunque la evaluación de los daños continúa.

Para apoyar las labores de socorro en las zonas aisladas, el Ejército nepalí movilizó helicópteros de rescate, logrando evacuar a seis personas en la localidad de Jagat, donde persiste un elevado riesgo de deslizamientos de tierra.

El impacto entre los pobladores se caracterizó por la rapidez del fenómeno. “Tampoco había llovido“, relató Sherap Gurung, residente del poblado de Lokpa.

“La inundación llegó temprano en la mañana y ni siquiera pudimos sacar nuestras pertenencias“, señaló uno de los afectados. “Todos huyeron tan pronto como oímos que se acercaba la inundación“, agregó otro vecino de la zona.

Las agencias de gestión de desastres de Nepal avanzan en las investigaciones técnicas para precisar la causa exacta del colapso hídrico, mientras monitorean el caudal que avanza en dirección a Trishuli Dobhan.