Foto de una de las causas.

La Fiscalía de Rivadavia confirmó que mantiene abiertas varias causas contra un hombre denunciado reiteradamente por presunto maltrato animal, mientras vecinos y organizaciones proteccionistas reclaman una intervención “definitiva” para evitar que continúe teniendo animales bajo su cuidado. El caso acumuló antecedentes judiciales desde 2020 y, según el Ministerio Público, en los últimos días ingresó una nueva denuncia.

La última denuncia registrada señaló que personal policial habría observado al hombre arrastrando un perro, aunque al advertir la presencia de los efectivos lo habría soltado en ese momento.

Además, desde el mismo ámbito se describió que el acusado se encuentra en una situación de vulnerabilidad social, ya que estaría en condición de calle y sin una persona responsable a su cargo.

Desde la Fiscalía explicaron a El Sol que la situación presenta una complejidad adicional debido a las evaluaciones sobre el estado de salud mental del acusado. 

“Hay varias causas contra este hombre porque no está bien psicológicamente. En algunas causas nos ha dado imputable y, en otras, que no es imputable”, indicaron.

El organismo judicial precisó además que una de las investigaciones ya fue elevada y aguarda una audiencia en una causa por desobediencia. También confirmó la existencia de otro expediente originado luego de un allanamiento en el que fueron encontrados animales en el domicilio del denunciado.

Respecto del episodio más reciente, desde la Fiscalía señalaron que recibieron un nuevo informe remitido por el Área de Zoonosis. 

“La Policía lo había visto arrastrando un perro, pero cuando vio a los efectivos lo soltó. Sigue con los mismos problemas”, manifestaron. Además, describieron que el hombre “está en situación casi de calle, no tiene a nadie responsable”.

El antecedente judicial 

Las denuncias contra el hombre no son recientes. Uno de los principales antecedentes consta en el expediente N.º 84/20, caratulado “A. G. en Av. Infracción – Artículo 140 – Ley 9099”, tramitado en el Juzgado de Paz Letrado y Contravencional de Rivadavia.

El 16 de octubre de 2020, el juez Rodrigo Furque autorizó a la Policía Rural a retirar los perros que permanecían en el domicilio del denunciado para que fueran examinados por el Área de Zoonosis. La resolución establecía que, en caso de negativa, se autorizaba “el auxilio de la fuerza pública, allanamiento de domicilio y secuestro de los mismos” para concretar la medida.

Tres días después, la médica veterinaria Analía Lovagnini, jefa del Área de Zoonosis de la Municipalidad de Rivadavia, incorporó al expediente un informe sobre los ocho perros inspeccionados.

La profesional explicó que la condición corporal se evalúa en una escala del 1 al 7, donde el nivel 1 representa una caquexia extrema y los valores 4 y 5 corresponden a un estado adecuado. Según el informe, varios animales presentaban condición corporal 2, además de desnutrición marcada, abundantes ectoparásitos y lesiones dermatológicas.

Los episodios se repiten

Los proteccionistas sostuvieron que, pese a aquellas actuaciones judiciales, el hombre volvió a tener animales y las denuncias continuaron.

Beatriz, una vecina que asegura haber realizado tres denuncias, relató a El Sol que en distintos procedimientos encontraron perros en condiciones críticas y que, durante un allanamiento realizado en 2025, hallaron un galgo muerto y una perra encerrada dentro de un armario, sin agua ni alimento, que pudo ser rescatada con vida.

La asociación Animalistas de Rivadavia informó además que recientemente los vecinos alertaron a la Policía luego de observar al denunciado trasladando por la fuerza a un perro hacia una zona de viñas sobre calle Arenales. Según la organización, el animal quedó suelto posteriormente y la situación motivó un nuevo reclamo para que intervengan las autoridades.

El abogado penalista Oscar Mellado, especializado en la defensa de los derechos de los animales en Mendoza, detalló que el caso “no es nuevo” y cuestionó que las intervenciones realizadas hasta ahora no hayan logrado evitar que las denuncias vuelvan a repetirse.

“Esto es una repetición de varias denuncias que ya se hicieron contra ese hombre”, afirmó.

Para el especialista, la intervención del Juzgado de Familia por la situación de salud mental del denunciado no debería impedir que se adopten otras medidas desde el ámbito penal.

“En el mejor de los casos lo internan, pero a los pocos días vuelve a su casa y vuelve a tener animales”, sostuvo.

Por ese motivo, consideró que la Justicia debería avanzar con medidas de control más estrictas: “Debe haber una solución desde la Justicia penal: procesarlo, retirarle los animales, prohibirle terminantemente volver a tenerlos y monitorear que esa prohibición se cumpla”, concluyó.